La Guardia Civil ha detenido a tres personas a las que se les acusa de los delitos contra la protección de la fauna y resistencia grave a agentes de la autoridad. En concreto fueron sorprendidas cazando furtivamente en un coto de Churriana, en Málaga capital.

Los hechos tuvieron lugar el pasado día 12 de noviembre en Málaga cuando los agentes sorprendieron a tres personas cazando y que habían abatido a un ejemplar de cabra montés en un coto privado de caza sin contar con el permiso de su titular.

En el momento de la detención, los tres cazadores furtivos habían extraído las vísceras del animal y se disponían a abandonar el lugar con el mismo. Al verse sorprendidos por los agentes intentaron huir siendo uno de ellos alcanzado junto al animal abatido; según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

Persecución de los agentes

Uno de los detenidos, haciendo caso omiso a las órdenes de los actuantes, tuvo que ser perseguido por los agentes e intentó zafarse en varias ocasiones; siendo finamente alcanzado y detenido, siendo necesario ser reducido a la fuerza. Una tercera persona consiguió huir de lugar pero fue identificado y detenido pocos días después en Málaga.

Los cazadores habían utilizado para abatir al animal un revólver marca S&W de calibre 357 Magnum, propiedad de uno de los detenidos; cuya munición había sido modificada para infligir más daño a sus presas.

Este tipo de armas de fuego cortas están terminantemente prohibidas para la caza. Y además, el propietario poseía únicamente para dicha arma una licencia federativa de tiro deportivo; con la que también está prohibido realizar cualquier tipo de actividad cinegética.

Además de las diligencias instruidas por los delitos que se le imputan. Y también se ha elevado propuesta de revocación de las licencias de armas tanto para la caza como para tiro olímpico de las que son poseedores.

Cazadores furtivos

La Guardia Civil ha denunciado a un vecino de Lora del Río (Sevilla), mayor de edad, por infracciones a las Leyes y Reglamentos que regulan la caza en Andalucía. Todo por llevar a cabo, supuestamente, acciones de caza furtiva en una dehesa de la citada localidad.

Agentes de la Patrulla de Protección de la Naturaleza de Lora del Río (Seprona), auxiliada por el personal de Vigilancia y Guardería del coto; llevaban un tiempo prestando servicios en esa zona «con intención de evitar esa caza», informa en un comunicado.

Como resultado de estas actuaciones, más de un mes después de iniciadas éstas, se ha logró localizar e identificar a una persona «cazando desde un vehículo a motor, auxiliándose de los faros del mismo».

Siete galgos sueltos sin bozal

En el momento de ser sorprendido, llevaba siete galgos sueltos sin bozal, «que campaban con total libertad, y cuyo fin no era otro que la captura de lepóridos (liebres y conejos). Deslumbrados por los faros del vehículo son presas fáciles».

La Guardia Civil ha formulado varias denuncias administrativas, tanto relacionadas con las deficiencias en el control sanitario de los perros; como con el hecho de cazar de noche, usando luces artificiales y un vehículo, que serán remitidas a la autoridad competente para su resolución.