Una administración de la Lotería se queda el boleto premiado de un cliente

La lotera no imaginó que el cliente tenía un as en la manga

Asombroso. Y aún no ha llegado el día de los Santos Inocentes. Aunque la cosa es seria. La Policía Nacional ha detenido en Ciudad Real a la gerente de una Administración de Lotería que presuntamente se apropió del boleto premiado de un cliente tras hacerle creer que no le correspondía recompensa alguna, cobrando los 16.412 euros que en realidad le correspondían.

Una cantidad que por supuesto no es moco de pavo. Ni aunque fuera un céntimo. La apropiación indebida lo es al margen de la cantidad que se tratase.

Contextualicemos. La víctima acudió a la Administración que regentaba la supuesta autora de los hechos para comprobar, para verificar, para  contrastar tres boletos correspondientes al sorteo de El Gordo de La Primitiva. Una decisión lógica.

La lotera realizó una primera comprobación en la máquina, observando que el terminal indicaba que una de las apuestas estaba premiada, si bien la mujer le indicó que no era así y que se trataba de un error informático. Primera apuesta por el desafuero. Primera negligencia.

Pero la cosa suma y sigue. Para convencer al perjudicado realizó además una segunda comprobación, en la que al parecer no pasó el boleto premiado porque ya se había apropiado de él, y acto seguido rompió todos los tiques y se deshizo de ellos. Para echarse las manos a la cabeza y comenzar a gritar. Delito de toda culpabilidad al canto.

El cliente, que en un principio quedó convencido con la explicación de la propietaria de la Administración, disponía -ojo al dato, he aquí el quid de la cuestión- de una fotografía del boleto y realizó por sí mismo, motu proprio, una comprobación de la apuesta, dándose cuenta de que sí le correspondía un premio, por lo que denunció los hechos ante la Policía Nacional. Con valentía.

Todo ya fue un coser y cantar de la evidencia de los acontecimientos. La investigación permitió descubrir que el premio había sido cobrado por la lotera días después, por lo que fue detenida por la presunta comisión de los delitos de estafa y blanqueo de capitales. Bien merecido se lo tenía.  Los agentes de Ciudad Real, especializados en Delitos Tecnológicos, continúan realizando comprobaciones para determinar si la presunta autora hubiera cobrado más premios que pudieran haber sido producto del engaño a otros clientes. ¡Cosas veredes, querido Sancho!