¿Se puede practicar ejercicio físico durante el embarazo?

Los expertos consideran beneficioso el ejercicio tanto para la madre como para el feto

El ejercicio físico siempre es una actividad beneficiosa para la salud de todas las personas. En líneas generales, es destacable que mejora la calidad de vida y previene la aparición de enfermedades, pero tiene beneficios añadidos durante el período de gestación y se recomienda realizarlo durante el embarazo.

«Ya que el embarazo no es una enfermedad, salvo que exista un problema médico que lo contraindique, el ejercicio es recomendable siempre durante el período de gestación», comenta en una entrevista con Infosalus el especialista en Obstetricia y Ginecología del Hospital Ruber Internacional (Madrid), el doctor Fermín Esteban Navarro, que añade que «lógicamente», el ejercicio ha de adaptarse al embarazo.

En este contexto, las limitaciones a la realización de ejercicio físico por parte de una embarazada se centran «en los casos en los que existe alguna patología previa, como la amenaza de parto prematuro o la insuficiencia cervical, así como enfermedades crónicas previas al embarazo», matiza el doctor Esteban. En estos casos, la mujer deberá «consultar al obstetra sobre la cantidad y el tipo de ejercicio físico que se debe hacer», avisa el experto del Hospital Ruber Internacional.

Pero, el experto insiste en que «como norma general, podemos decir que, salvo contraindicación expresa, el ejercicio físico es recomendable en todas las embarazadas». Así, el doctor Esteban incide en los múltiples beneficios del ejercicio durante el embarazo.

«Son muchos», especifica. «Podemos considerar sin duda que el ejercicio físico adaptado a la gestación es beneficioso para madre y feto», agrega el experto, que destaca la ayuda al control del peso materno, lo que disminuye el riesgo de diabetes gestacional, hipertensión arterial o preeclampsia y la aparición de problemas circulatorios, como varices.

«Además, la mejora del tono muscular va a contribuir también a un mejor parto y a un recuperación postparto más rápida, disminuyendo la incidencia de problemas de suelo pélvico, como la incontinencia de orina y el prolapso de distintos órganos pélvicos, como el útero, el recto o la vejiga», apunta el experto de Ruber Internacional.

Una embarazada que quiera ejercitarse físicamente debe combinar entrenamiento aeróbico para mejorar la condición cardiorrespiratoria con tonificación muscular. Así lo revela el doctor Esteban, que proporciona una serie de pautas para ejercitarse durante el período de gestación.

«Dicho ejercicio no debe ser en ningún caso extenuante y deberá adaptarse a la condición física previa de la paciente», hace hincapié el experto del Ruber Internacional, que completa que «como norma general» se recomienda que la mujer «pueda hablar durante la realización del dicho ejercicio».

Además, «deben evitarse los ejercicios que tengan impacto o riesgo de caída, como correr o montar en bicicleta, recomendándose andar rápido, nadar, usar bicicleta estática o elíptica», continúa el doctor Esteban.

Por su parte, la tonificación muscular «deberá hacerse siempre con sumo cuidado para evitar lesiones musculares o de espalda», señala el experto. «Los abdominales están contraindicados, aunque se pueden sustituir por abdominales hipopresivos, que fortalecerán la pared abdominal y el suelo pélvico», detalla el especialista en Obstetricia y Ginecología. «En caso de usar pesas, deberá usarse poco peso, pudiéndose aumentar el número de repeticiones», concluye el experto.

«Existen muchas opciones de distintas actividades deportivas en casi todos los gimnasios y centros de preparación al parto adaptadas para embarazadas y supervisadas por profesionales de la actividad física», recuerda el doctor Esteban, que considera «recomendable» que durante la gestación el ejercicio físico «se realice supervisado por dichos profesionales acreditados y formados para este fin».

¿Y DESPUÉS DEL PARTO?

Los beneficios del ejercicio físico no acaban tras el parto, aunque hay que tener cuidado a la hora de recuperar la rutina de ejercicios. Después de tener un bebé, «durante el período conocido como puerperio o cuarentena, la paciente deberá limitar su ejercicio físico», avisa el doctor Esteban. En este sentido, se recomienda «sobre todo, andar a diario, hasta que se haya recuperado totalmente del parto», dice el experto.

Además, «se recomienda una revisión ginecológica y una valoración de suelo pélvico cuatro o cinco semanas tras el parto», agrega el doctor Esteban. Tras ésta, si no existe ningún problema, «la paciente podrá reiniciar su actividad física habitual sin ninguna restricción», aconseja el doctor Esteban.