La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha afeado a la ministra de Igualdad, Irene Montero, que su partido, Podemos, se dedique a dar «lecciones de feminismo» mientras ella justifica que la diputada del Parlamento andaluz y líder de Anticapitalistas, Teresa Rodríguez, haya sido expulsada del grupo Adelante Andalucía cuando estaba de baja de maternidad.

«Así funcionan en Podemos: defienden abiertamente que se pueda echar a una mujer durante su permiso de maternidad y luego van dando lecciones de feminismo. Unas declaraciones inaceptables y vergonzosas de quien es nada menos que la ministra de Igualdad», ha escrito Arrimadas en un mensaje en su cuenta de Twitter.

El pasado miércoles, la Mesa del Parlamento andaluz acordó expulsar del grupo de Adelante Andalucía a Teresa Rodríguez y a otros siete diputados afines a ella.

Así lo había solicitado en un escrito la portavoz parlamentaria de Adelante y dirigente de IU, Inmaculada Nieto, en nombre de Podemos Andalucía, para situarles como diputados no adscritos al entender que son «tránsfugas» porque abandonaron Podemos, formación por la que lograron sus escaños dentro de la confluencia andaluza que comparte con IU y dos partidos andalucistas.

Montero: «La política no para»

Teresa Rodríguez ha pedido explicaciones al líder de Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, por esta decisión y, además, ha reprochado a Montero su argumento de que «la política no para», con el que justifica que la echaran durante su baja de maternidad.

En una entrevista en RNE este viernes, la ministra de Igualdad ha dicho, que por su experiencia –ha tenido dos bajas de maternidad muy seguidas en los últimos años–, ha visto que «la política no para» mientras te ausentas para atender a tus bebés y que, durante los meses en que Rodríguez ha estado fuera del Parlamento, han continuado las diferencias políticas entre ambas partes.

La exsecretaria general de Podemos Andalucía ha afeado a Montero estas declaraciones y ha dicho que se equivocaba al pensar que «la sororidad era una línea roja, un consenso incuestionable» entre las mujeres que se consideran feministas y que iba «más allá» de las posiciones políticas de cada una.

Rodríguez cree que el argumento de la ministra lo podría usar también un empresario que le dice a una trabajadora que se va «a la calle» porque «la fábrica no para por su permiso de maternidad».

Montero ha calificado de «bochornosa» esta comparación y le ha recordado que sigue siendo diputada y cobrando su salario aunque haya abandonado el partido con el que entró en las instituciones.