Tres menores condenados por robar en un bazar cuyo dependiente perdió un ojo

Los acusados tendrán que indemnizar con 80.000 euros al afectado, además de otras penas de internamiento y libertad vigilada

Un juzgado de menores de Sevilla ha condenado a penas de entre año y medio y dos años de internamiento a tres menores que, junto a otro joven mayor de edad, asaltaron el 7 de febrero un establecimiento regentado por dos ciudadanos de nacionalidad china ubicado en la zona del Polígono Norte de Sevilla capital, perdiendo uno de ellos un ojo tras recibir un impacto de una pistola de balines.

Precisamente el único mayor de edad cuando ocurrieron los hechos, que responde a las iniciales de F.S.G., iba a ser juzgado este miércoles por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla pero la vista oral ha sido aplazada al 3 de diciembre al faltar uno de los menores, que está en libertad y su condena fue suspendida, y que no se ha presentado a declarar como testigo, según han informado a Europa Press fuentes judiciales.

Para este acusado la Fiscalía pide un total de 15 años de prisión, cinco por un delito de robo con violencia en establecimiento abierto al público con uso de armas en calidad de coautor, diez por uno de lesiones con pérdida de órgano principal en calidad de cooperador necesario y 600 euros de multa por el leve de lesiones.

En la sentencia de los tres menores fechada el pasado 10 de septiembre y conocida este miércoles, el juzgado, además de las penas de internamiento, los condenó a dos años de libertad vigilada con imposición de medidas educativas y al pago solidario, entre los cuatro –contando al mayor de edad–, de una indemnización de 80.000 euros.

Estos menores reconocieron los hechos durante su juicio, convirtiéndose tras ello en testigos fundamentales en la causa. Al respecto, la Fiscalía expone en su escrito que, sobre las 22,30 horas del pasado 7 de febrero, el encausado, acompañado de estos tres menores, se dirigió al citado establecimiento de comestibles donde, «decidido a hacerse con la recaudación de la caja», convino con sus acompañantes que éstos entraran para hacerse con el dinero mientras él vigilaba desde la puerta, «facilitándoles» a los menores una pistola de aire comprimido con balines.

El Ministerio Fiscal continúa la exposición de los hechos indicando que uno de los menores apuntó a uno de los comerciantes y le pidió dinero «descerrajándole un tiro en la cara» para, a continuación, efectuar un par más de disparos al aire.

A continuación, ese menor se dirigió al mostrador donde se encontraba el regente del establecimiento para pegarle «un disparo en el pecho» facilitando así el acceso a los otro menores a las cajas de recaudación donde «se hicieron con 700 euros» para luego darse a la fuga con el procesado. A consecuencia de estos hechos, uno de los comerciantes perdió un ojo y el otro sufrió una herida superficial en el tórax.