La Policía Nacional ha detenido en Granada a siete mujeres como presuntas responsables de delitos de explotación sexual de mujeres y tráfico de cocaína. Todo ello, en una operación en la que han sido liberadas diez víctimas. Sobre estas, se ejerció un férreo control para que ejercieran la prostitución; obligándoles además a vender cocaína a los clientes.

El juzgado ha decretado el ingreso en prisión para todas las detenidas; según informa en un comunicado el Cuerpo Nacional de Policía. El mismo inició sus investigaciones el pasado mes de febrero, tras haber recibido varias denuncias de mujeres extranjeras.

Las víctimas manifestaron haber sido captadas a través de anuncios colocados en páginas web. En ellos, se les ofrecía la posibilidad de ganar mucho dinero. A este engañoso reclamo acudieron mujeres que se desplazaron desde distintos puntos del país; para confluir en el céntrico inmueble de Granada donde sufrieron explotación sexual.

Explotación sexual; actividad sin descanso y sin libertad

Las detenidas, supuestamente, ejercieron un férreo control sobre ellas. Las mismas estaban repartidas en turnos que abarcaban las veinticuatro horas; todos los días del año sin excepción.

Así pues, las víctimas ejercían la actividad sexual sin interrupción; aunque en función de la demanda existente. Asimismo, solo podían ausentarse del edificio por breves espacios de tiempo y únicamente para comprar comida o productos de aseo. Además, eran obligadas a vender cocaína a los usuarios de estos servicios; debiendo de ofrecer de manera insistente dicha sustancia.

Los servicios sexuales eran ofertados a través de anuncios insertos en páginas de contactos y de contenido sexual. Cada víctima contaba con su propio número de teléfono; siendo todos ellos atendidos por las mujeres que ejercían las funciones de custodia y no por su titular.

Una vez pactado el encuentro, los «clientes» eran citados en una de las habitaciones de las que disponía el céntrico edificio de dos plantas. Dicho inmueble de Málaga habría sido alquilado por la principal responsable de la actividad. Se trata de una mujer de 55 años, de origen brasileño y naturalizada española. El edificio se encontraba distribuido en piezas separadas a modo de hotel o similar.

Más de mil euros diarios

Un elevado tanto por ciento de los beneficios generados por el ejercicio de la prostitución; junto con el cien por cien del correspondiente a la venta de cocaína, era el beneficio económico que conseguían las explotadoras; con unos ingresos netos diarios que podían superar los 1.000 euros.

Tal cantidad de dinero se habría ido blanqueando de manera progresiva, desde el inicio de la actividad en el año 2015. Todo ello, mediante la compra de bienes muebles o vehículos; o bien habría sido depositado en diferentes cuentas bancarias, siendo parte del mismo transferido al extranjero.

Durante el desarrollo de la operación se han practicado tres registros; dos de ellos en Granada y un tercero en una localidad próxima del área metropolitana; incluyendo el edificio de dos plantas y el domicilio de la principal implicada.

En el interior de los mismos, se encontraron en torno a 31.000 euros en metálico y 14 gramos de cocaína. Igualmente, se ha procedido a bloquear cuatro cuentas bancarias y a la retirada de un vehículo.

A las detenidas, un total de siete mujeres de entre 29 y 55 años, todas ellas españolas por naturalización o con residencia legal en vigor —excepto una, a la que se le ha iniciado un expediente de expulsión—; se les ha imputado un delito de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Además, las dos principales responsables, han sido consideradas como presuntas autoras de un delito de blanqueo de capitales.

Esta operación se enmarca dentro del Plan de la Policía Nacional contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual. La Policía Nacional cuenta con la línea telefónica 900 10 50 90 y el correo trata@policia.es. El objetivo es facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, anónima y confidencial, de este tipo de delitos; no quedando reflejada la llamada en la factura telefónica.