El líder del PP, Pablo Casado, ha llamado «desleal» al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, al no impedir los «ataques» al Rey de varios de sus ministros. Por su parte, Sánchez le ha acusado de «inventarse amenazas ficticias» y utilizar la «hipérbole» en todas sus intervenciones.

Es más, el presidente del Gobierno ha avisado que su defensa del Rey, refiriéndose a Casado, puede acabar como con su defensa de la unidad de España en Cataluña.

Durante la sesión de control al Gobierno, Casado ha afirmado que el presidente del Gobierno prometió guardar y hacer guardar la Constitución «con lealtad» al Rey. Pero «una vez más mintió» porque, a su juicio, «lleva dos años siendo desleal al tolerar los ataques» al jefe del Estado.

Tras recalcar que la monarquía lleva garantizando la continuidad histórica desde hace cinco siglos, Casado le ha pedido que «cese a su gobierno radical» si le «queda algo de dignidad institucional».

Y le ha espetado que el «problema» no es la Constitución ni Europa ni la oposición sino el propio jefe del Ejecutivo que está «degenerando las instituciones y arruinando a los españoles por un puñado de votos».

Pedro Sánchez habla de las «provocaciones semanales» de Casado

En su réplica, Sánchez le ha afeado sus «provocaciones semanales» en el Congreso. Además, ha recalcado que su Ejecutivo «protege el futuro y el presente de los españoles, pero de las amenazas reales» y no de las «amenazas» que, a su entender, «se inventa» el Partido Popular.

El jefe del Ejecutivo ha insistido en que, «aparte de insultar», el PP debería dejar de «inventarse amenazas ficticias». Por otra parte, le ha recordado que, igual que ahora se «erige en defensor de la Corona», en su día también se «erigió en defensor de la unidad de España frente al independentismo catalán». «Y ya ve como acabamos», ha exclamado, para pedirle que «no siga ese camino» ni use «la hipérbole» en sus intervenciones.

El origen de la petición de Casado

La polémica saltó en la noche del viernes 25 de septiembre, después de una publicación de Garzón en su perfil de Twitter. «La posición de una monarquía hereditaria que maniobra contra el Gobierno democráticamente elegido, incumpliendo de ese modo la constitución que impone su neutralidad, mientras es aplaudida por la extrema derecha es sencillamente insostenible».

La publicación de Garzón vino motivada por la polémica ausencia del Rey Felipe VI en el acto de entrega de despachos a los nuevos jueces en Barcelona. El propio monarca telefoneó al presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, para comunicarle que le «hubiese gustado» acompañarle en el acto.

Asimismo, su compañero de Gobierno, Pablo Iglesias, también salió al paso de las críticas. «Respeto institucional significa neutralidad política de la jefatura del Estado, renovación de los órganos judiciales en tiempo y forma, actuaciones de la fuerza pública proporcionales. Art.1.2CE: La soberanía reside en el pueblo español del que emanan todos los poderes del Estado«, ha escrito en su cuenta de Twitter.