Maduro amenaza con emprender acciones diplomáticas contra el embajador de España

Leopoldo López negó los hechos recogidos en el artículo del diario estadounidense y aseguró que las acusaciones son «completamente falsas» 

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha amenazado este lunes con sanciones diplomáticas al embajador español en Caracas, Jesús Silva, por su «complicidad» en los actos «criminales» del opositor Leopoldo López en la conocida como Operación Gedeón, un intento golpista contra el Gobierno frustrado a principios de mayo.

Durante la última ceremonia de entrega del premio nacional de periodismo Simón Bolívar, el presidente de Venezuela ha advertido así de que «se reserva las acciones diplomáticas» correspondientes contra el embajador español por su participación en el plan.

Maduro se refería a un artículo publicado el viernes por el periódico estadounidense ‘The Wall Street Journal’, que señala a López como responsable de la planificación para derrocar a Maduro y que para ello consideró al menos seis propuestas de empresas de seguridad privadas –mercenarios– para llevar a cabo incursiones militares que provocaran una rebelión en el seno de las Fuerzas Armadas venezolanas.

«Venezuela se reserva las acciones diplomáticas sobre el embajador de España por su participación en la incursión armada de Macuto y su complicidad con los actos criminales denunciados en el ‘The Wall Street Journal’ del señor Leopoldo López», ha dicho Maduro en un discurso en el que ha dado un plazo de 72 horas a la embajadora de la Unión Europea (UE), Isabel Brilhante Pedrosa, para abandonar el país, debido a las políticas «colonialistas» del Gobierno de Bruselas.

Por su parte, López negó los hechos recogidos en el artículo del diario estadounidense y aseguró que las acusaciones son «completamente falsas» y que se han llevado a cabo «sin presentar ningún tipo de pruebas».

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El presidente venezolano ya advirtió recientemente de que había encargado al ministro de Exteriores, Jorge Arreaza, que hiciera las gestiones ante el Gobierno de España para que tomara cartas en el asunto «porque desde su Embajada en Caracas se está conspirando para matar a líderes políticos y militares de Venezuela».

«El prófugo de la Justicia Leopoldo López está utilizando las instalaciones de la Embajada de España para conspirar en contra de Venezuela», defiende Maduro en alusión al supuesto golpe de Estado contra su Administración planeado por el autoproclamado «presidente encargado» venezolano, Juan Guaidó.

López se refugió en la Embajada de España en calidad de «huésped» tras el fracaso de la ‘Operación Libertad’, con la que él y Guaidó pretendían desahuciar a Maduro de Miraflores contando con el apoyo de «un grupo importante» de militares que no llegó a producirse.

El líder opositor fue condenado a casi catorce años de cárcel por incitar a la violencia durante las revueltas opositoras de 2014, que dejaron un saldo de más de 40 muertos. Tras pasar por el penal militar de Ramo Verde, se le concedió la medida de «casa por cárcel».

Operación Gedeón

De acuerdo con Maduro, «un grupo de mercenarios y terroristas» entrenados en Colombia con el apoyo de Estados Unidos intentaron entrar la madrugada del 3 de mayo en Venezuela por las costas de Macuto, pero se toparon con las tropas venezolanas. Al menos ocho murieron y más de 30, incluidos dos estadounidenses, fueron detenidos.

La Fiscalía venezolana sostiene que la incursión naval forma parte de la Operación Gedeón, que define como un nuevo intento del autoproclamado «presidente encargado» de Venezuela, Juan Guaidó, para derrocar a Maduro por la vía militar, para lo cual habría firmado un contrato de 212 millones de dólares con Silvercorp.

Juan José Rendón y el diputado Sergio Vergara, dos asesores de Guaidó que reconocieron haber contratado a la empresa estadounidense Silvercorp para lanzar la operación y derrocar al Gobierno de Maduro, presentaron su dimisión.

Guaidó, como Estados Unidos y Colombia, se ha desmarcado por completo de la incursión naval y ha acusado al ‘chavismo’ de montar una nueva «olla» (montaje) para desviar la atención de los problemas internos, entre los que cuenta la pandemia de coronavirus.