La Junta destina 690 millones en el plan de vivienda 2020-2030

Se prevé que se genere una inversión inducida de 2.500 millones de euros entre 2020 y 2024

El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes 30 de junio el proyecto de Decreto por el que se regula el Plan Vive en Andalucía, de Vivienda y Regeneración Urbana 2020-2030, que cuenta con una dotación global de 690 millones y que pretende garantizar el acceso a la vivienda, en venta o alquiler a un precio asequible, a los jóvenes, mayores de 65 años y colectivos vulnerables.

El plan en su conjunto despliega más de 217.000 actuaciones entre ayudas, promoción de nuevas viviendas y actuaciones de rehabilitación.

Los 690 millones de euros de dotación para los próximos cinco años provienen de fondos autonómicos, estatales y europeos. Se prevé que se genere una inversión inducida de 2.500 millones de euros entre 2020 y 2024 y una generación de empleo de unos 60.000 puestos directos, a los que hay que sumar los indirectos, en el sector de la construcción e inmobiliario.

El consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior y portavoz del Ejecutivo, Elías Bendodo, ha dado cuenta de este plan en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, donde ha explicado que en este plan son personas con especial protección los jóvenes, pero también los mayores de 65 años, las personas con diversidad funcional, las mujeres víctimas de violencia de género, las mujeres embarazadas sin recursos, las personas sin hogar y especialmente vulnerables.

Ha expuesto que es necesario impulsar la construcción de viviendas con precio limitado tanto para venta como para alquiler que dé respuesta a la demanda de vivienda a precio asequible reflejada en los registros de demandantes (con más de 69.000 solicitantes).

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A esto se une la existencia de suelo reservado por los planes urbanísticos para la construcción de vivienda protegida que está sin desarrollar al no impulsar los gobiernos anteriores la promoción de vivienda con protección, según ha añadido.

Bendodo ha expuesto que, con anteriores gobiernos del PSOE-A, Andalucía estuvo toda una legislatura, la de 2012-2016 sin un plan de vivienda y se perdieron por «pura dejadez» más de 100 millones de euros entre lo que no pidió y no ejecutó del anterior convenio para la financiación de vivienda.

Asimismo, ha indicado que el anterior gobierno socialista «dejó una deuda de 30 millones con promotores públicos y privados, así como 40 millones en ayudas pendientes de pago a compradores de VPO, al tiempo que se quedaron sin resolver más de 50.000 solicitudes de ayudas alquiler.

Ha señalado que el actual Gobierno ha resuelto solicitudes por valor de 17 millones en 2019 y, en los tres meses del estado de alarma, se han resuelto ayudas al alquiler por valor de 18 millones. «Más gestión y menos soberbia es el camino de este Gobierno», ha indicado Bendodo,

La redacción del nuevo plan de vivienda ha tenido un amplio proceso de participación pública, con hasta 38 organizaciones sociales en trámite de audiencia e información pública (del 22 de agosto de 2019 al 4 de octubre de 2019).

El plan define la vivienda protegida, o vivienda a precio asequible en Andalucía, mejorando sus condiciones y su régimen jurídico, reduciendo los plazos de calificación de las viviendas en venta, lo que supone una ayuda en forma de incentivo al promotor, al comprador y a las entidades financieras para la concesión de préstamos.

Esta medida permitirá desarrollar los suelos reservados a viviendas protegidas, incrementando la oferta de suelo para vivienda e incidiendo también en el precio del mismo.

Además, se suprimen las condiciones de diseño que encasillaban este tipo de viviendas, por lo que pueden ser igual que una vivienda libre, pero con menor precio.

Se agilizan los trámites y simplifica la gestión de las licencias y calificaciones para los promotores públicos y privados; se apuesta por la promoción pública y privada de viviendas en alquiler, con precios asequibles, manteniendo en este caso periodos de calificación mayor en aquellos que reciben ayudas públicas.

Para ello, el Programa de Fomento del alquiler establece subvenciones a promotores públicos y privados de hasta el 40 por ciento, con el objetivo de aumentar la oferta de vivienda en alquiler en nuestra comunidad a precio limitado.

Medidas que se contraponen a la subida de los precios del alquiler. Se posibilita la promoción de alojamientos en alquiler, que son unidades con superficies de espacios comunes de estancias, servicios de lavandería, coworking, espacios multiusos, en formatos de co-housing para jóvenes o mayores, incentivando propuestas innovadoras y nuevas soluciones residenciales que se adaptan a la realidad social de Andalucía y de los nuevos hogares.

Además, el plan amplía el concepto de alojamientos a los distintos regímenes especial, general o de precio limitado, modulando así las rentas del alquiler. Al tiempo, se garantiza la continuidad del parque público de vivienda de Andalucía como viviendas protegidas, garantizando así la función social que cumple.

Los pilares del Plan Vive en Andalucía

Sólo con el Programa de Fomento del Alquiler, con ayudas y subvenciones directas al promotor público o privado, se prevén construir 3.340 viviendas que van a incrementar directamente el parque público de vivienda en alquiler. Por otra parte, se prevén ayudas a los jóvenes para la adquisición de una vivienda, que podrán ser directas.

En materia de alquiler, se prevé la concesión de ayudas al alquiler de vivienda habitual a través de diferentes programas. El plan desglosa un total de 155.000 actuaciones.

Asimismo, el plan define programas de rehabilitación de viviendas y edificios destinados a garantizar la seguridad en la utilización, la conservación, la eficiencia energética y la accesibilidad.

También contempla programas destinados a la adecuación interior de las viviendas para la supresión de barreras arquitectónicas, para personas mayores de 65 años, o con diversidad funcional o dependientes.

Se prevé la actuación en alrededor de 40.000 viviendas y más de 30 edificios de interés arquitectónico.

Se apuesta por combatir la vulnerabilidad residencial, mediante las ayudas al alquiler a personas especialmente vulnerables, personas sin hogar y mujeres víctimas de violencia de género. Para ello, se diseñan programas dirigidos a las personas físicas y también a las organizaciones y entidades sociales que trabajan con ellos.

El objetivo es crear una Red de Viviendas del Tercer Sector destinada a paliar las situaciones de emergencia habitacional.

Es este capítulo se establecen las vías para prevenir, informar y proteger a las personas en situación de posibles desahucios de su vivienda habitual, por impago de alquiler o por ejecución hipotecaria, desplegando medidas, para atender las situaciones de especial vulnerabilidad, dentro del programa Nadie sin Hogar.