Aseguran que la vivienda del ‘Pollino’ era «un búnker de venta de drogas»

El exjefe del Grupo de Homicidios ha manifestado que desde el principio, los investigadores sospechaban de «un ajuste de cuentas con un trasfondo de tráfico de drogas»

En el marco del juicio con jurado que celebra la Audiencia de Sevilla por los asesinatos del ciudadano turco Yilmaz Giraz, su pareja Sandra Capitán y la hija de esta última; el que fuera jefe del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional durante la investigación del caso ha testificado que la vivienda propiedad del acusado Ricardo G.H., alias el ‘Pollino’, donde fueron hallados los cadáveres de las víctimas sepultados en un pozo, era «un búnker de venta de drogas», agregando que las operadoras de telefonía móvil sitúan un número asociado a este hombre en el entorno de dicha casa el día de los hechos.

La sesión de este martes 30 de junio ha contado con la comparecencia como testigo del inspector jefe de la Policía Nacional que, como jefe del Grupo de Homicidios de la Comisaría de Sevilla, dirigió la investigación del conocido como triple crimen de Dos Hermanas, por el cual están acusados Ricardo G.H. alias el ‘Pollino’, su padre Ricardo G.G. alias ‘el Cabo’; la esposa de este último, Joaquina H.J., la mujer del ‘Pollino’, Elisa F.M.; Manuela M.O. como supuesta intermediaria; David Ramón H.P., conocido como ‘el Tapita’; y su amigo José Antonio M.B., alias ‘Quino’.

La Fiscalía considera que «todos ellos participaron en menor o mayor grado en el secuestro y asesinato» a tiros del turco Yilmaz Giraz, su pareja Sandra y la hija de esta última, cuyos cadáveres fueron descubiertos dentro de una fosa del baño de la vivienda del número 168 de la calle Cerro Blanco de Dos Hermanas, propiedad del ‘Pollino’, unos hechos perpetrados el 16 de septiembre de 2017.

Este funcionario, posteriormente ascendido en el Cuerpo Nacional de Policía y ahora con otras responsabilidades en el mismo, ha narrado que tras ser formalizada a las 13 horas del 18 de septiembre de 2017 la denuncia relativa a la desaparición de estas personas, el Grupo de Homicidios emprendió al momento una investigación al apreciar que se trataba de un asunto «de alto riesgo».

A tal efecto, ha rememorado que el 20 de septiembre fue formalizada una nueva denuncia por parte de un familiar de Yilmaz Giraz llegado desde Turquía y que avisaba de que la hija del citado ciudadano turco había recibido una llamada telefónica en la que una persona, en idioma turco pero «mal hablado», comunicaba que «habían matado» a Yilmaz Giraz.

«Ajuste de cuentas con trasfondo de drogas»

En ese sentido, el exjefe del Grupo de Homicidios ha manifestado que desde el principio, los investigadores sospechaban de «un ajuste de cuentas con un trasfondo de tráfico de drogas» y el intento de «cobrar una deuda», toda vez que diferentes testimonios prestados durante la vista oral han aludido a que el ‘Pollino’ reclamaba 20.000 euros a Yilmaz Giraz.

Es más, según este inspector jefe, a la Policía Nacional le constaba una «identidad previa» de Yilmaz Giraz y que el mismo había «figurado en una investigación» relacionada con el tráfico de heroína y la «mafia turca», mientras en el caso del ‘Pollino’, formaba parte de lo que «en el mundo delincuencial de Dos Hermanas se conocía como el clan de los Cabo», tratándose de «un traficante de heroína» según las pesquisas del Grupo de Estupefacientes de la comisaría de la ciudad nazarena.

Al detalle, ha precisado que fruto de la información recabada de las operadoras de telefonía móvil, los agen