Suman y siguen los nuevos datos no del todo conocidos de la estrella, joven donde las haya, Billie Eilish. Se ha hablado estos días de su forma holgada de vestir, del cambio de look en el pelo, del porqué apenas sonríe, de su afición y su tendencia a la danza. Todo interesa nunca en demasía a sus millones de seguidores.

Ahora hallamos una buena nueva. Relacionada directamente con su alimentación. A pesar de ser vegana, ella tiene platos favoritos. La cantante no deja la comida en un segundo lugar. Le da la importancia que merece, la importancia que tiene. Porque la alimentación es salud o todo lo contrario. Siempre se ha dicho que somos lo que comemos.

Una debilidad

¿Cuál es el secretillo de Billie Eilish? Un secreto no a voces, que no es vox populi. Un secreto que niña casi traviesa. Como traslación de una niña que corretea su debilidad. ¿Qué debilidad? Los dulces. Paradójico. Curioso cuanto menos. Se sabe, eso sí, que es amante de los animales. Y pro causas ambientales. Y por esta razón cambió a voluntad su alimentación hace ya seis años.

Ahora bien: esto no quita que se abstenga de ciertas recetas. De ciertos alimentos. De ciertas licencias culinarias. Nones. Incluso estando de gira de cuando en cuando se da su capricho. Aunque es joven, la cantante optó por un cambio alimenticio en favor del planeta. Todo por amor a los animales. Hasta alguna vez incluso bromeó a propósito de los veganos -considerando además que no deberían repetir que se alimentan tan sólo de vegetales-.

Antes de ser vegetariana

Es subrayable que, antes de ser vegetariana, Billie Eilish disfrutaba de postres tipo chocolates o chocolatinas Kits Kats, amén los deliciosos ‘Reese’s’. Era muy aficionada a los helados. Pero los helados también los ha dejado desde que cambió de régimen alimenticio. Ha habido un giro del antes al ahora. No una evolución o involución: sí un transformación, un volantazo.

Por ejemplo: antes Billie Eilish era muy fan del puré de patata, un plato que le sabe a infancia. A tradición personal, familiar. Doméstica. Hogareña. Además conserva esta predilección porque existe una variante, una receta vegetariana.

Los menús cotidianos de Billie Eilish están basados en plantas. No consume leche ni pescado ni carne. El aguacate es su fruta favorita. Consume batidos a lo largo de su giras. Conserva el disfrute de galletas. La vocalista detesta el maltrato -el maltrato industrial- al que permanentemente son sometidos para elaborar alimentos.

Siempre en manos de un especialista

Apostar por este tipo de alimentación no puede responder a una decisión personal no controlada por un profesional. En estos casos se debe acudir a un especialista. No cabe duda que responde a un proceso gradual a través del cual el cuerpo debe adaptarse poco a poco, paso a paso. Los cambios bruscos son perjudiciales. Peligrosísimos.

Eso sí: además de una alimentación sana, muy adecuada, e inspirada por su amor a los animales, Billie Eilish asimismo posee una gran condición física. Una condición física que la mantiene activa y fuerte. Está que no para y no podría mantener este ritmo sin una alimentación propicia. Y sin esa natural profesionalidad que la caracteriza.