Vende a su hija de 7 años para que la violen a cambio de dinero y droga

La exhibía públicamente en ropa interior y tacones, además de otras humillaciones

Otra vuelta de tuerca al más difícil todavía de la crueldad materno filial. Una madre se enfrenta a 22 años de prisión por permitir deliberadamente que un hombre violara a su hija, de tan solo 7 años, a cambio de dinero o marihuana.

Así como se lee. Así, sin empacho. Así, tan libremente. Los hechos sucedieron en el año 2008 en Roses (Girona). La mujer, naturalmente, no era una madre ejemplar, en tanto en cuanto pegaba a la niña, la humillaba en público y hasta le hacía comer alimentos que encontraba en la basura.

El esperpento continúa con otras situaciones escabrosas. Y espantosas. De hecho la Fiscalía acusa a la mujer de obligar a la niña a observarlos a ella y a su marido cuando mantenían relaciones sexuales. Pero la cosa continúa con un punto y seguido porque además, según la acusación, una vez la hizo mirar mientras la madre le hacía una felación a un desconocido dentro de un vehículo.

A mayor abundamiento, el escrito de la acusación también recoge que, con el objetivo de conseguir dinero o marihuana, en varias ocasiones la mujer «permitió» que un desconocido violara a la niña. La exhibición forzosa y la humillación eran constantes.

Según la Fiscalía, la acusada apaleaba a su hija, la hacía pasear por el paseo marítimo de la ciudad «en ropa interior y botas de tacón» y la hacía comer a cuatro patas directamente del suelo. El marido de la mujer, que convivía con las dos, se orinaba a menudo sobre la pequeña.

Aparte de las vejaciones y las humillaciones, la acusación señala la violencia física que la madre ejercía sobre su hija, a la que quemaba los brazos con cigarrillos y rociaba con líquido antiescarabajos. De esta forma, le habría provocado lesiones capilares a la menor. Es decir, una tortura de una maldad indescriptible.

Casi diez años después de vivir todos estos abusos, humillaciones y vejaciones, la niña decidió dar el paso de denunciar a su madre el año 2017, acompañada por sus padres de acogida. Este caso tenía que llegar a juicio en la Audiencia de Girona este jueves, pero se ha suspendido porque faltaba un testigo. La sección tercera ha fijado el juicio para febrero.

Por su parte, la Fiscalía acusa a la mujer de un delito de maltrato habitual, cuatro delitos de maltrato en el ámbito familiar a persona especialmente vulnerable, un delito continuado de exhibicionismo y provocación sexual, un delito de corrupción de menores y un delito continuado de abusos sexuales a menor de edad en comisión por omisión con agravante de parentesco.

De ahí que la acusación solicita 22 años de prisión para la madre, así como una multa de 7.200 euros y que indemnice a la niña con 30.000 euros. Asimismo quiere que la inhabiliten para ejercer la patria potestad sobre su hija durante 6 años.