El líder del PP, Pablo Casado, ha terminado por estallar este jueves 29 de octubre en el Congreso de los Diputados. Ha criticado la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez durante la pandemia y ha solicitado la dimisión del ministro de Sanidad, Salvador Illa.

En esta línea, Casado ha señalado que el Gobierno de Sánchez «lo ha hecho muy mal en la gestión de la pandemia. Por ello, ha pedido la dimisión de Illa: «Señor ministro recapacite y si decide no dimitir, al menos dé una respuesta a la altura de esta gran nación en esta segunda oleada de la pandemia».

Así se ha pronunciado en su segunda intervención en el Pleno del Congreso que debate la prórroga del estado de alarma, en la que ha contrapuesto la actuación del Gobierno de Pedro Sánchez con la que han hecho otros países como Grecia, Portugal o Japón, que tienen menos contagios y fallecidos.

«¿Y qué hace? Arremeter contra la oposición. ¿Por qué no dimite como el ministro de Nueva Zelanda, como el de Chile, como el de Panamá, como el de Ecuador, Holanda o República Checa? ¿Por qué no dimite con tanta humildad que usted destila?», le ha preguntado.

Tras denunciar de nuevo la «ausencia» de Pedro Sánchez en el debate, ha pedido al Gobierno que «escuche» más a dirigentes socialistas como el expresidente Felipe González». «Lo que les pido, señores del Gobierno y señor presidente ausente Sánchez, es que hagan menos homilías dominicales y respeten más al Parlamento, menos cesarismo de ordeno y mando y más respeto a la Constitución», ha resaltado.

Salvador Illa no responde a Pablo Casado y augura un «invierno largo»

Salvador Illa, ministro del Interior del Gobierno de España ha anunciado que ahora no es el momento de relajar medidas y que la situación de la pandemia en el país es muy complicado. Del mismo modo ha adelantado que las fiestas venideras como Navidad o Fin de Año van a ser muy duras, serán «muy distintas».

Salvador Illa pide a los españoles estar alerta ante el Covid-19

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha comenzado este jueves su intervención en el Congreso para pedir la autorización de un estado de alarma que dure seis meses con un «mensaje a la ciudadanía» en el que, aunque ha afirmado que el Gobierno es consciente de que la población «empieza a estar cansada de meses realizando esfuerzos y sacrificios» contra el coronavirus, aún «no es el momento de relajar las medidas».

«Estamos ante unas semanas y unos meses que van a ser muy duros, llevamos mucho tiempo conviviendo con el virus y queda un horizonte amplio por delante». A ello ha añadido que llega «un invierno largo» en el que las fiestas serán «distintas» y habrá que adaptarse a la nueva situación.

Pese a las «incertidumbres» sobre el virus, ha dicho, se sabe que son efectivas las medidas como usar mascarilla, lavarse las manos, mantener la distancia de seguridad, tener menos relaciones personales y menos movilidad. «Nuestra certeza es que hace falta esforzarse más para proteger a los más vulnerables; al sistema nacional de salud y a los profesionales», ha zanjado.