María del Monte y Bertín Osborne. Los dos son andaluces. Tienen gracia natural. Usan la sonrisa como expresión externa del carácter. Estilan un temperamento en positivo. Como Neruda, pueden confesar que han vivido. Son dados a los demás. Gustan de conversar con personas de toda condición. Son trabajadores natos. Dicharacheros. Apuestan al caballo ganador de la simpatía. De la simpatía en compañía. Los dos miran de frente. Miran a los ojos. Son sensibles. Han triunfado en el ámbito del arte.

Los dos se quieren mucho, se conocen hace muchos años y usan la verdad como instrumento de libertad. Ninguno de los dos dan el cante pese a que se dedican a ello precisamente: a cantar. Y lo hacen con delicias y delirios de públicos de diferentes generaciones. No pasan de moda. Se reinventan. Siguen vigentes, continúan actuales.

Hacen furor. Su tiempo, el de cada cual, es presente de indicativo. Madrugan, echan horas y deshoras al currelo. Cantan como los ángeles. El uno con voz de rancheras y la otra con voz de sevillanas. Son ambos de la verdiblanca. Es decir: andaluces de otra cepa. O sea: personas canela en rama.

Sus destinos también coinciden en otro aspecto: alternan y compaginan sus trayectorias musicales con su prolongada y no menos exitosa labor de presentadores y/o participantes de programas televisivos. Todo sea por la causa de la conjugación del verbo trabajar. A ninguno se les cae los anillos por el ora et labora del esfuerzo diario.

Son, sí, Bertín Osborne y María del Monte, María del Monte y Bertín Osborne. Ambos del sur del Sur. No pueden disimularlo. No deben jamás disimularlo. Muy al contrario: ellos lo llevan a haga. A muy gala. Bertín, ya se sabe, es un jerezano que nació en Madrid. O un madrileño que nació en todos los sentidos en los brazos de Jerez de la Frontera.

maría del monte bertín osborne

Un hermano, un amigo, un confidente

Bertín Osborne abrirá los suyos -sus brazos- a María del Monte en su programa este viernes 30 del presente mes de octubre. La denominada reina de las sevillanas hablará por primera vez de la dura pérdida de su hermano Antonio, fallecido a mediados del pasado mes de abril a causa del coronavirus. Ambos estaban muy unidos. Ella lo tenía como un hermano, como un amigo, como un confidente, un refugio, “mi vida”.

María del Monte llegó a decir que “sin ti, no puede ser nada igual. Te llevas parte de mi alma«. Entonces, muy rota de dolor, de dolor profundo, la artista sólo podía agradecer las muchísimas muestras de cariño. Fueron semanas de auténtico hundimiento personal, de un desgarro interior llenó de amargura. Junto a Bertín Osborne volver a vivir esta  tragedia. Se lo debía al gran público.

También a su amigo Bertín Osborne, a quien contestará además que aún no ha podido decírselo a su madre. Aún no ha podido hacerlo. Hay que tener en cuenta que la madre de María del Monte cuenta en la actualidad con 95 años de edad y una noticia tan triste no haría sino partirle el corazón.

María del Monte también hablará del estado de su relación con Isabel Pantoja. No se recuerda que antes lo haya hecho tan abiertamente. La relación de María del Monte e Isabel Pantoja ha hecho correr ríos de tinta. Además de alimentar el morbo de muchos mentideros.

Fueron amigas íntimas hace años pero de sopetón esa relación se partió, se acabó, se cortó para lo sucesivo. Pero el morbo siguió en alto. En el candelero de todos los medios. Al margen de ellas mismas. Este viernes María del Monte arrojará luz sobre este asunto.