Salvador Espinosa, médico de urgencias de Madrid y profesor en la Universidad Francisco de Vitoria, padece secuelas del coronavirus. El pasado mes de mayo, su rostro apareció en la parrilla televisiva de todas las televisiones nacionales. Gracias a su revelador y desgarrador testimonio sobre la crisis sanitaria en España, consiguió sensibilizar a muchísimas personas. Ahora, cinco meses después, vuelve a la luz pública. Ante los discursos negacionistas quiere hacer una nueva llamada de atención sobre la amenaza de la covid.

En el pasado mes de marzo ingresó en el hospital diagnosticado de coronavirus y a día de hoy sigue «estando mal, sigo teniendo secuelas, entre ellas, la más importante que sigo necesitando estar conectado a una fuente de oxígeno».

Su mensaje es claro: «Yo invito a que todos seamos responsables y nos creamos que la enfermedad, el coronavirus, existe, que no es una invención de nadie, y que hay que ser respetuosos con los demás, porque si no, esto no va a parar».

«Puedo asegurar quien fue el paciente del que me infecté, y coincidió con el primer día de los aplausos. Yo trabajo en una UVI móvil en la calle y al bajarnos de la ambulancia, empezaron a aplaudirnos. En el tratamiento de ese caso tuvimos un par de errores que  pudieron causar que tanto un compañero de la UVI como yo nos contagiáramos«, asegura Salvador Espinosa.

El médico señala que «el alta hospitalaria la recibí el cinco de mayo, pero lo que es el alta de la enfermedad, sigo con mis revisiones y con mis visitas periódicas a las diferentes especialistas».

Secuelas

En cuanto a las secuelas por el coronavirus, aunque ya no son síntomas permanentes, «tengo necesidad de oxígeno, sobre todo cuando estoy haciendo algún esfuerzo, tengo media lengua dormida, la voz me ha cambiado, esta no era la mía, hago ejercicios que me ha mandado mi logopeda para aclararla».

Recientemente, Salvador Espinosa ha participado en un congreso virtual en la Universidad del Noroeste en México. El sanitario asegura que «hay errores que son de bulto, no se trata de culpabilizar a nadie cuando hacemos un análisis, solo buscamos lo que se ha hecho para intentar encontrar la solución. Hay errores que habrá que analizar».

Consejos a la ciudadanía

Y a la ciudadanía el médico le aconseja que «no haga casos a los mensajes contradictorios que recibimos. La enfermedad existe, yo soy un claro ejemplo de ello, y tengo amigos que han fallecido como consecuencia del coronavirus. Vamos a intentar hacer algo entre todos y yo propongo tres herramientas fundamentales: una, vamos a ser responsable nosotros mismos de nosotros, no depender de lo que nuestros gobernantes decidan o nos digan y que nos hacen dudar muchas veces entre el gobierno central, el autonómico y el municipal».

«Segundo, vamos  a ser respetuosos con los demás, nuestra libertad termina donde empieza la libertad del otro. Yo puedo estar con un amigo pero tengo que mantener distancia, lavarme las manos y usar mascarilla. Y puedo tomar algo, pero doy un sorbo e inmediatamente me vuelvo a poner la mascarilla. Sé que es incómodo, pero le puedo asegurar que tener un tubo en la garganta es mucho más incómodo y a mí me ha dejado muy tocado».

«Y la tercera cosa es que vamos a ser proactivos, vamos a ver que es lo que puedo hacer para minimizar el riesgo de esta enfermedad. Vamos a instalarnos todos la aplicación para hacer seguimiento del coronavirus Covid-19, porque cuanto más las tengamos, como ya ha pasado en Asia, mejor es el control de los contagios».