Desmantelan dos puntos de venta de cocaína y heroína del clan de la Carmen

El clan estaba compuesto por seis personas que eran los presuntos responsables de los dos puntos de venta de estos tipos de droga a pequeña escala en la barriada de La Piñera en Algeciras

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado el conocido como el “Clan de la Carmen”, responsables de la venta de cocaína y heroína a pequeña escala en la barriada de La Piñera en Algeciras. La investigación ha finalizado con la detención de seis personas, casi todos ellos de la misma familia, como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas y la incautación de 36 dosis de cocaína en base, diversos útiles para la preparación de la droga, así como 1.245 euros en moneda fraccionada y un revólver con su correspondiente munición.

La investigación comenzó en el mes de agosto de 2019 cuando los investigadores detectaron un incremento en las ventas de estupefacientes en la citada zona, motivo por el que se comenzaron a realizar diferentes vigilancias con el fin de poder identificar a los responsable, cuales resultaron ser miembros del llamado “Clan de la Carmen”.

La citada familia es ampliamente conocida por los servicios policiales, pudiendo averiguarse, al mismo tiempo, que sus integrantes poseían tres viviendas en el mismo bloque de pisos con el fin de ir alternándolos a la hora de establecer el punto de venta de la droga y de ese modo dificultar su ubicación.

Una vez que los investigadores ya tenían claro quiénes eran los objetivos se procedió al levantamiento de las correspondientes actas de intervención de droga a los compradores que acudían a los puntos de venta detectados tras haber adquirido sus dosis.

Estas actuaciones se llevaron de manera espaciada en el tiempo y de forma especialmente discreta, dada la gran cantidad de medidas de seguridad que tomaban los detenidos, entre las que se encontraban desde la presencia casi continua de “aguadores” que les alertaban cada vez que la Policía Nacional se aproximaba a los citados domicilios, como la instalación de dobles puertas de seguridad tanto en el descansillo de la escalera de acceso a las viviendas, a través de la cual llevaban a cabo las ventas de los estupefacientes, como en la misma entrada de éstas.