La Policía Local de Murcia ha detenido a un hombre de origen magrebí por un presunto delito de maltrato animal por zoofilia. Según han confirmado fuentes cercanas al caso, al hombre se le acusa de violar a un poni. Además, el infractor se encontraba bajo los efectos del alcohol en el momento de la violación. Incluso, tras huir de la granja donde se encontraba, regresó minutos después al lugar de los hechos con la intención de volver a repetir el acto sexual.

Los hechos se produjeron a primera hora de la mañana del pasado domingo 27 de septiembre. En un recinto de un carril entre las pedanías murcianas de Casillas y Puente Tocinos, dos caballos y un poni fueron sorprendidos por la presencia de este hombre en evidente estado de embriaguez.

Dos vecinos que paseaban por la zona fueron los que se percataron de lo que estaba sucediendo. La pareja vio a un hombre, con los pantalones y ropa interior bajados, penetrar al indefenso poni mientras lo sujetaba de su trasero.

Salió corriendo pero regresó con intención de repetir el acto sexual

Gracias a la presencia de los testigos, se pudo dar aviso a la Policía Local de la localidad y al propietario de los animales. El violador, al percatarse, salió corriendo hacia una cuadra cercana, aunque no llegó a salir del solar. Posteriormente regresó al lugar de los hechos. Ya con los agentes de una patrulla en las inmediaciones del recinto reintentó violar al animal en la misma posición, por lo que fue arrestado.

Pese a lo rocambolesco de la historia, el dueño del poni no denunció al violador, que no llevaba documentación encima. Tras ser arrestado, fue trasladado a la comisaría de la Policía Nacional. Posteriormente tuvo que acudir al centro de salud Infante, en Murcia, por una herida sangrante en el paladar en la que le dieron tres puntos de sutura.

Poco después, el veterinario acudió hasta la zona donde pudo comprobar que el animal no registraba lesiones tras la violación. Asimismo, el dueño del poni y los dos caballos decidió no interponer denuncia al agresor, aunque las diligencias han sido remitidas al juzgado de Murcia por si dieran lugar a alguna actuación.

Sobre la zoofilia

La zoofilia es una parafilia que consiste en la realización del acto sexual entre un ser humano y otra especie animal. Puede causar lesiones e incluso la muerte al animal. Por todo esto, en algunos países, entre los que no se incluye el nuestro, está considerada como ilegal, sin distinción acerca de si causa o no daños.

Según el Informe Kinsey basado en estudios realizados en Estados Unidos entre 1948 y 1953, sobre una muestra de 8000 hombres y 12.000 mujeres, un 8% y un 3,6% respectivamente reconocieron haber tenido contactos sexuales con animales. De ellos, el 17% eran habitantes de zonas rurales.

El Código Penal español no prevé delito ni falta alguna para esta práctica. Solo el artículo 337 establece penas de tres meses a un año de prisión “para quienes maltraten con ensañamiento a animales domésticos causándoles la muerte o provocándoles lesiones”.

El contacto sexual con animales está asociado a varios riesgos para la salud, como infecciones, lesiones y reacciones alérgicas. Las infecciones que pueden transmitirse al ser humano a partir de los animales se denominan zoonosis. La mayoría se transmiten por contacto casual,​ o vectores. Pero pueden contagiarse fácilmente por actividades que implican contacto con fluidos vaginales; orina, saliva, las heces y sangre de animales, y facilitados por mordeduras o arañazos.

Aunque hay sospechas que relacionarían la zoofilia con un riesgo incrementado de padecer tumores cancerosos en el pene, la evidencia no pasa de ser anecdótica y basada en estudios locales.