La Policía Nacional intervino audios del excomisario José Manuel Villarejo incluidos en el sumario del ‘caso Kitchen’. En estos, él mismo reconoce que le han encargado «maldades para salvar el culo al Barbas»; en alusión al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, tantas que «podría estar preso».

También alude a otros exdirigentes del PP como María Dolores de Cospedal y Rodrigo Rato; a quien atribuye una frase reconociendo que tanto él como Rajoy han «trincado» sobres con dinero.

Villarejo: me ordenaron «esconder cien cajas de la Gürtel» 

Así consta en un oficio de la Unidad de Asuntos Internos con fecha de 4 de mayo de 2020. En este, Villarejo conversa antes de su detención en noviembre de 2017 con periodistas sobre cuestiones relativas a las supuestas órdenes que recibió para, dice literalmente, «esconder cien cajas de la Gürtel» en 2009.

En las conversaciones grabadas, Villarejo manifiesta su malestar por el modo en el que finalizó su etapa en servicio activo en la Policía Nacional, «pese a los delicados servicios en los que reconoce haber intervenido».

No obstante, explica que no ha hablado directamente con Rajoy, que el expresidente «nunca le ha llamado». «Lo que quiere es que todos nos llevemos bien y que no haya problemas», apunta.

«El PSOE me ha hecho ganar pasta»

También llega a reconocer que a él lo han tratado mejor los Gobiernos del PSOE: «Mi experiencia con el PSOE es mucho mejor con el PP, me han hecho ganar pasta». No obstante, asegura que en los últimos años ha proporcionado «gloria bendita» a los ‘populares’, «unos mierdas» de los que se queja que no le han dado ni las gracias.

‘El Barbas’ «podría estar preso»

«Las maldades que me han encargado a mí para salvarle el culo al Barbas», en referencia a Rajoy, dice el excomisario, que asegura según la transcripción policial: «¡No te puedes ni imaginar! ¡Que podía estar preso! El presidente del Gobierno, eh, por muchas cosas… Y se han perdido papeles y se han perdido cajas y se han perdido muchas cosas (…) y operaciones de tal; decir, oye en tal sitio hay papeles de Bárcenas, hay que ir a romperlos«. Los investigadores señalan que Rajoy es citado con el sobrenombre de Barbas o Asturiano.

También se refiere Villarejo a un encargo relacionado con Rodrigo Rato. «Hace dos años me llaman, me mandan de la Moncloa, y me dicen ve a ver a Rato y tranquilízalo y tal y cual; y veo a Rato y me dice: que no me toquen mucho los cojones porque yo he trincado sobres, pero delante mía iba Rajoy con otro sobre«. «Una charla donde Rato diga eso, hace un poquito de daño; ese no es Bárcenas», añade.

«Cospedal se pasa la vida pidiendo cosas»

Villarejo alude también a María Dolores de Cospedal, de quien dice en conversaciones con terceros que la conoció en 2006 y que «se pasa la vida pidiéndole cosas». Del marido de la exsecretaria general del PP, el empresario Ignacio López del Hierro, al que llama «El Polla», Villarejo dice que nunca ha llegado a «repartir nada» con él; a pesar de conocerse desde hace «treinta y tantos años».

«La pequeñita» Soraya, le llama Villarejo

En otro momento dice que él ha tratado cuestiones sensibles «más pa’arriba» y menciona a «la pequeñita»; sobrenombre que los investigadores atribuyen a la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

Menciona sus «peleas» con Cospedal, quejándose Villarejo del relevo en la cúpula de Interior, con la llegada de Juan Ignacio Zoido —al que llama «El Zampa»—. «La Policía, vamos a ver, como dicen en Sudamérica, debajo de cada piedra hay un cangrejo y esto es un pedregal», reflexiona.

De Cospedal señala que un día le llamó para interesarse por el «tema de Ignacio González» —»he oído que hay música del tema»—; y dice de la exnúmero dos del PP: «Y en un momento determinado dice: ‘¿Y si yo te pido que no salga? Digo, María Dolores, te pasas la vida pidiéndome cosas y me das muy poco, eh».

«Paco Martínez está cabreado como una mona»

También se refiere al relevo en el Ministerio del Interior en el segundo Gobierno de Mariano Rajoy para abordar la posibilidad de nombrar a José Luis Olivera como DAO de la Policía. Además, en un momento dado, señala al exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez.

«Os va a estallar», dice de Francisco Martínez, «porque estos se creen que cambiando el tema se ha acabado todo, pero hay un secretario, Paco Martínez, que está cabreado como una mona porque tal; y lo saben todos, y todos le han mandado, que lo ha encargado el Barbas. ¡Que lo ha encargado así! Que algunas me las encargaba a mí». De este alto cargo de Interior, imputado en el ‘caso Kitchen’ al igual que su superior, el exministro Jorge Fernández Díaz, vaticina Villarejo: «Se va a jiñar y va a tirar para arriba».

Rajoy quería «cortarle la cabeza» a Esperanza Aguirre

Según recoge un oficio de la Policía incluido en el sumario de la pieza 7 ‘Kitchen‘ de la macrocausa ‘Tándem’, el propio Rajoy podría haber llegado a realizar un encargo a Villarejo, según resalta este mismo. Y tendría que ver con ese incidente de tráfico de Aguirre de abril de 2014; cuando, tras ser multada por aparcar en un carril bus de Gran Vía, se marchó con su vehículo del lugar tras arrollar la moto de uno de los agentes.

El caso llegó a los tribunales madrileños, después de que la Policía Municipal remitiera el atestado policial sobre lo sucedido. Poco después, la Audiencia Provincial de Madrid calificó de un posible delito de desobediencia el incidente de tráfico. Sin embargo, finalmente, en 2015 se archivó la causa.

Villarejo, en 2017 asegura charlando con sus socios Adrián de la Joya y Alberto Pedraza que «Rajoy quería cortarle la cabeza»; y que, por esa razón, él le montó a la expresidenta ese «tinglado» para «meterle por delito».

Tiempo después, cuando el comisario quería que apartaran de Asuntos Internos a Marcelino Martín Blas, enemigo acérrimo de Villarejo, usó el encargo de Aguirre. Asimismo, le indicó al abogado Javier Iglesias (al que denomina ‘el largo’); persona de confianza de Rajoy, que o quitaban de en medio a Martín Blas o él levantaría el pie a Esperanza Aguirre.

«Entonces yo, un día empiezan las hostias con el Marcelino y digo, dile al tonto polla del Asturiano —así se refiere a Rajoy— que o me quitan al Marcelino o le levanto el pie a la Esperanza«, llega a comentar Villarejo.

Según explica Villarejo en esa grabación, presiona a Iglesias para que aparten a Martín Blas. Además, les llega a dar 24 horas para que lo hagan; de lo contrario, le retira de la acusación contra Aguirre por el incidente de Gran Vía. Iglesias habría sido contratado por Villarejo para personarse en el procedimiento.

«A mí me suda la polla como quedes tú —por Iglesias, me tenéis hasta la polla. Y al día siguiente lo quité de abogado, al día siguiente lo quité de abogado del tema de Esperanza», señala Villarejo. Acto seguido, apunta otro de los que están en la conversación: «Y se acabó el tema».

Dado que no consiguió con esta amenaza que destituyeran a Martín Blas, el comisario, siempre según su relato, se habría dirigido al secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez —al que llama Paquito el Chocolatero—, para decirle que o le libraban del jefe de Asuntos Internos o «al asturiano me lo llevo por delante». «Y al día siguiente Marcelino a tomar por culo», añade.