‘Rodean’ de carteles a Primo de Rivera y piden la retirada de su estatua en Jerez

El colectivo juvenil ‘Abrir Brecha Jerez’, asentado en la ciudad desde hace más de un año, denuncia que se honre a un dictador en la céntrica plaza jerezana

“Jerez llora de pena por ver a Primo de Rivera”, “No queremos a dictadores en nuestras plazas”, “Criminal de guerra: usó gas mostaza contra población civil”. Estos son algunos de los lemas manuscritos que han aparecido en la mañana del miércoles 29 de julio alrededor de la fuente de la Plaza del Arenal, que preside a caballo Miguel Primo de Rivera (1870-1930). Con esta acción, el colectivo de jóvenes ‘Abrir Brecha Jerez’ ha querido criticar la presencia del militar y dictador en la plaza.

“Cuando hablamos de dictadura en España a todo el mundo se le viene a la cabeza la franquista, pero también hay que recordar que hubo otra anterior de 7 años de duración, con Miguel Primo de Rivera a la cabeza”, declaran los jóvenes.

Este colectivo, además de ecologista y feminista, se declara antifascista: “ser demócrata implica ser antifascista, y una sociedad y una ciudad que se sienta demócrata no puede rendir homenaje a un dictador en la principal plaza de Jerez”, matizan.

En los carteles colocados alrededor de la fuente dan a conocer las atrocidades que cometió Primo de Rivera, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. “Aplicó la llamada Ley de Fugas, que permitía disparar a cualquier preso que intentase escapar, con la que se constituía una forma de terrorismo de estado y que se aplicaba principalmente a obreros”, afirman.

Tal y como relató hace un año la activista rifeña Milouda El Hankari en este artículo, Primo de Rivera, cuya estatua se erigió por la intervención en la guerra del Rif, utilizó gas mostaza contra la población civil del norte de África.

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«En 1925, tan solo un año después, en el Protocolo de Ginebra se prohibiría el uso del gas mostaza por ser un arma química, acto que convierte a Primo de Rivera en un criminal de guerra”, sentencian desde ‘Abrir Brecha’.

“De este modo, podemos concluir que el hecho de que Miguel Primo de Rivera tenga una estatua en la plaza más emblemática de Jerez no solamente es un insulto para la memoria democrática e indigno para la ciudad, sino también una burla macabra para la población migrante del norte de África, especialmente de Marruecos, que fue masacrada durante la guerra del Rif”, concluye el colectivo.