Mata a martillazos a su hermana de 10 años por usar su tablet para estudiar

El cuerpo de la niña fue encontrado en un campo cercano con el cráneo roto

A veces se denomina, muy a la ligera, como un “juego de niños” o como “cosas de niños” la riña habitual entre hermanos. También, en este sentido, como “juego de manos” cuando la peleílla avanza ya hasta el punto de comenzar a traspasarse las lindes del respeto entre ambos.

Que los niños riñan entre ellos puede considerarse cotidiano pero que se peguen ya no. Al menos esta situación debe evitarse a toda costa. Sobre todo si las consecuencias son nefastas, son irreparables, son extremas, son violentas hasta el desenlace fatal.

Es cuanto ha ocurrido, como terrible suceso, en Kazajistán, donde un joven de 15 años confesó a la policía que asesinó a martillazos a su hermana pequeña. A martillazos. Con una violencia incontrolable, con una saña inimaginable, con un descontrol verdaderamente horrible.

El homicidio, según él mismo narró a la Policía, se produjo tras una gran discusión por usar su tablet para estudiar. Lo que comenzó por una riña acabó en muerte.

La víctima, de 10 años, fue brutalmente golpeada hasta la muerte en la casa donde ambos vivían, en la ciudad de Taraz, la capital de la provincia de Zhambylen.

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Un suceso tristísimo. Tras cometer el crimen de Luda, su hermano Aleksey tiró el cuerpo en un lugar cercano a su domicilio. Con premeditación. Según informaron con detalle los sanitarios que encontraron los restos de Luda hace ya un par de semanas, la niña tenía el cráneo roto. Destrozado.

Aleksey golpeó en la cabeza varias veces -repetidas veces- a su hermana tras una brutal discusión por la tablet. Posteriormente llevó el cuerpo a un campo cercano.

Al volver a casa, se cambió la ropa y le dijo a sus padres que Luda estaba desaparecida. Así, sin más ni más. Con cierta frialdad.

Como no podía ser de otro modo, fue entonces cuando comenzó la búsqueda y cuando a su vez el hermano no pudo soportar la presión y contó -confesó ya entregado- todo lo que había ocurrido.

La Policía encontró de inmediato el cuerpo de la niña y el martillo y la ropa manchada de sangre de Aleksey.

Encajaron todas las piezas. Los vecinos de la familia de Luda y Aleksey en efecto confirmaron a la Policía que habían oído a los hermanos discutir en el patio. Además, contaron que estas discusiones eran frecuentes. No se trató de un caso puntual.

«Los escuché pelearse por la tablet y vi a Aleksey salir con un martillo en la mano», dijo una mujer que vive al lado de la familia.