Medio ascenso en el bolsillo

El Cádiz da un paso de gigante con su victoria ante el Almería y abre una brecha ocho puntos respecto a los almerienses

El Ramón de Carranza lucía sus mejores galas, mosaico incluido, para recibir al Almería en el derbi andaluz al que apuntaban todas las miradas de la categoría.

Álvaro Cervera apostó por el doble pivote Edu Ramos-Bodiger para suplir las ausencias de Garrido y José Mari. Además, las titularidades de Alejo, Perea, y Choco Lozano, daban un aire completamente diferente al ataque cadista.

Comenzaron bien los amarillos en el control, e incluso un saque de esquina de Bodiger en el que no atinaron en el remate Fali ni Choco, mereció mejor fortuna.

Era el minuto 9, el mismo en el que una pérdida en el centro del campo fue letal. La pelota llegó a Darwin Núñez que cedió a Corpas dentro del área con tiro a puerta, y tras repeler Espino, cazó el rechace para poner el 0-1.

El Cádiz no le perdió el pulso al encuentro, en el que estaba siendo mucho mejor, y en el minuto 15 logró la igualada gracias a una jugada de Perea cuyo centro fue introducido por Maras en propia puerta. Choco estaba con la caña preparada y la jugada estaba condenada a acabar en empate.

El 1-1 dejó en mejor posición a los locales. El juego pasó a desarrollarse en campo almeriense y fueron varias las llegadas.

Un centro de Alejo que detuvo Fernando ante Choco, o un centro de Espino al que no llegaron ni el hondureño ni el vallisoletano, pudo acabar en remontada. Los de Guti, viendo el partido en la grada sancionado, sólo tuvieron un disparo frontal de Aguza en el descuento que se marchó por encima del larguero.

Arrancaba la segunda parte con una clara misión de rigor táctico por parte de ambos equipos. Un centro de Corpas al que no acertó a rematar Darwin Núñez fue bien replicado por un centro de Espino, tras dejada de Álex, a la que no llegó Choco Lozano. Entraba Salvi por Iván ALejo.

El sanluqueño no iba a defraudar. Una jugada de rabia por banda derecha, salvando la falta de Martos, acabó con un preciso centro rematado por Choco y tocado por Álex para convertirlo en su undécima diana, y en el 2-1 que subía al marcador.

Lógicamente el rival se enrabietó. Pudo empatar Jonathan, aprovechando un centro de Balliu con dejada de Darwin, que mandó besando el laguero. Sergio González sustituía a Bodiger a falta de 25 minutos. Era el momento de controlar el partido.

Con el Almería teniendo el control de la pelota, el partido comenzó a parecerse más a los guiones habituales: fortaleza atrás y rapidez arriba. Para eso Álvaro Giménez por Choco Lozano fue el último cartucho gastado a falta de un cuarto de hora. Lo mejor era que los minutos pasaban sin sobresaltos.

Fueron varias las intentonas de armar un contragolpe que cerrara el partido, pero primaba a partes iguales con la búsqueda de alejar al máximo el balón del área propia. Sufrir se sufrió, pero para vencer.