Agentes de la Policía Nacional y de la Ertzaintza han desmantelado, en una operación conjunta con la Agencia Tributaria un grupo criminal dedicado sistemáticamente al tráfico de drogas entre Andalucía y el País Vasco. Han sido detenidas ocho personas y otras tres investigadas.

La investigación policial, que dio comienzo a principios de este año, dio sus primeros resultados el pasado 18 de octubre. En ese momento fueron detenidos el cabecilla del grupo y una mujer implicada en la organización. Y arrestados cuando trataban de acceder, cada uno en su respectivo vehículo, al peaje de la AP-8 de la localidad guipuzcoana de Irún con una carga de marihuana. Esa misma tarde fue detenida una tercera persona en la misma localidad.

Por su parte, agentes de la Policía Nacional y de la Agencia Tributaria daban continuidad al operativo en Andalucía, al detener a otras dos personas en la localidad malagueña de Marbella.

Las detenciones continuaron en el municipio sevillano de Villaverde del Río, donde fueron arrestados otros dos individuos. También fue detenido un hombre de 34 años en la localidad de Villabona. Concretamente en la provincia de Guipúzcoa, por colaborar con el grupo criminal en los transportes de droga. A raíz de esa actuación fue decretado su ingreso en prisión.

Arrestados seis hombres y dos mujeres

Los arrestados en total son seis hombres y dos mujeres de edades comprendidas entre los 20 y los 60 años. Usaban vehículos lanzadera en cada uno de sus viajes. Cinco de los detenidos se habían trasladado, al inicio del presente año, desde la provincia de Guipúzcoa a las provincias de Málaga, Cádiz y Huelva, donde se establecieron temporalmente con el fin de poder desarrollar su actividad delictiva.

Desde Andalucía, realizaban viajes periódicos hasta el País Vasco para transportar ciertas cantidades de marihuana que, posteriormente, eran distribuidas tanto en esta comunidad autónoma como al otro lado de la frontera, especialmente en las localidades francesas de Anglet y Bayona.

Los desplazamientos al País Vasco los realizaban mediante la conformación de convoyes de vehículos, con uno de ellos destinado a la realización del propio transporte. Y el resto, en todos los casos, a modo de lanzadera, abriendo camino para poder eludir una hipotética presencia policial.

Los dos últimos varones detenidos, originarios y residentes en la provincia de Sevilla, eran los encargados de gestionar, a través de diferentes proveedores, la adquisición de la sustancia estupefaciente que posteriormente sería transportada.

Se han practicado cinco registros en las localidades de Irún, Marbella y Villaverde del Río, en los que fueron ocupados diferentes efectos. Y en los que se desmantelaron dos plantaciones de marihuana.

Por otro lado, se procedió a la intervención de tres turismos y dos furgonetas empleados en la actividad delictiva. También fue intervenida una embarcación de recreo de siete metros de eslora. Fue adquirida por el grupo y atracada en el puerto de Algeciras, en la provincia de Cádiz. Y un prototipo de moto de agua, construido expresamente para el grupo criminal en Galicia.

Transporte de droga

Ambos efectos habían sido destinados para el transporte de droga desde Marruecos hasta territorio español a través del estrecho de Gibraltar.

Por otro lado, las autoridades de Francia procedieron a la detención de dos ciudadanos franceses, un varón y una mujer de 31 y 28 años respectivamente, vecinos de Bayona, quienes adquirían marihuana al grupo español desarticulado para su posterior distribución en el país vecino, tras lo cual el varón ingresó en prisión una vez a disposición judicial en su país de origen.

Tras la puesta a disposición judicial de los ocho detenidos en España, fue decretado el ingreso en prisión de tres de ellos; mientras que el resto de los detenidos quedaban en libertad con cargos con la aplicación de diferentes medidas cautelares. Así, a la mujer arrestada en el peaje de Irún le fue fijada una fianza de 10.000 euros para eludir la prisión.

Otras operaciones similares

Recientemente, la Guardia Civil, en el marco de la operación ‘Rigidity’, detenía a los 31 presuntos integrantes de una organización delictiva de origen británico; asentada en la Costa del Sol desde 2015; dedicada al tráfico de drogas y que operaba en las costas de Andalucía.

Se trata de una operación que, en su última fase, culminó con la detención del cabecilla y registros en Motril (Granada), El Ejido (Almería) y las localidades malagueñas de Estepona y Fuengirola.

Según detalla en una nota de prensa la Guardia Civil, la investigación se inició a raíz de conocer que, una organización dedicada al tráfico de drogas, pretendía asentarse en la provincia de Málaga. Con el avance de las investigaciones, se acreditó que los mismos pretendían introducir hachís a través de veleros por distintos puertos de la geografía española.