Riofest 2019, mejor tarde que nunca

Riofest, el festival ochentero que generó una gran expectación tras haber sido retrasado un mes, pero que no cambió la ilusión del público

La espera mereció la pena. El Festival Riofest 2019 se hacía de rogar tras haber sido aplazado desde septiembre, pero esta vez, con una reducción considerable de cartel. De hecho, estaba previsto dividir a los artistas y que la duración fuese de dos días. Finalmente, confirmaron su asistencia ocho de ellos, a los que la organización, mediante un comunicado oficial, agradecía su “implicación en cambiar sus agendas para poder estar en la nueva fecha”.

Raimundo Amador y parte de su familia en el escenario principal

La apertura de puertas tuvo lugar a las 12 horas del mediodía en el recinto ubicado junto al Paseo Fluvial Virgen del Carmen, en San Juan de Aznalfarache (Sevilla). El primer grupo que inauguró la velada fue Los Tiestos, ganadores del concurso de banda realizado a comienzos de septiembre junto a numerosos grupos locales. Como premio, podrían compartir cabeza de cartel junto a grandes artistas como Luz Casal o Café Quijano.

Pasadas la 13 horas y con una temperatura digna de comienzos de verano, los cuatro jóvenes salieron al escenario llenos de energía y acompañados de un público fiel que seguía con ellos numerosas de sus letras. Juan Carlos, manager de los chicos, se mostraba encantado tras la actuación, dada la “genial respuesta del público, a pesar de ser una hora complicada por el calor”. En cuanto a su música, el representante destacaba “su frescura y su gancho” y alertaba un “futuro muy prometedor” para la banda.

La banda «Los Tiestos» al completo disfrutando del festival

La cuestión de la calidad del sonido despertó diferentes opiniones entre los allí presentes. Los componentes de Los Tiestos alababan el trabajo del equipo técnico de sonido. Sin embargo, algunos seguidores fieles de Raimundo Amador presentes en el público como Eduardo o María, aseguraban que “el sonido podría mejorar, principalmente cuando se trata de artistas tan grandes”. No obstante, todo funcionó según lo previsto, y las caras de los oyentes delataban un absoluto disfrute.

La actuación de «El Pechuga», uno de los grandes artistas que ha dado San Juan en la provincia de Sevilla, dejó a todos los asistentes sin voz al corear sus letras y su nombre. Tal y como anunció en la presentación del espectáculo en septiembre de Guitarras Callejeras, el aznalfareño demostró una vez más que es posible la convergencia entre el flamenco y otros estilos musicales, generando una gran expectación entre el público.

Cerca de las cuatro de la tarde, el grupo sevillano Círculo Vicioso salía para no defraudar a los amantes del rock. El grupo ya había expresado durante una rueda de prensa a principios de septiembre su entusiasmo por la oportunidad de poder participar en el Riofest. Y entusiasmo, sin duda, es lo que pusieron a su actuación, donde la parte instrumental fue el plato fuerte.

El gran Raimundo Amador se retrasó casi 30 minutos en su salida, pero el público esperaba mucho de su actuación y, sin duda, no defraudó. La guitarra y el arte estuvieron presentes durante todo el acto, que tuvo la suerte de contar con la participación de varias componentes de la familia del cantante. Carmen, una de ellas, dedicada “Si tú te vas” a Rafael Amador por su cumpleaños y despertaba entre los espectadores gran frenesí. A las seis y media, Raimundo se despedía levantando un enorme aplauso que dejaba con muy buen sabor de boca a los presentes.

Raimundo Amador en pleno espectáculo

Una Luz Casal llena de emoción se dirigía a sus seguidores nada más salir: “Espero que vengáis dispuestos a disfrutar, porque nosotros venimos dispuestos a todo”. Músicos entregados y un público más aún, cantando junto a ella sus temas más conocidos como “No me importa nada”.

Se ganó el cariño cuando contó la historia de una de sus canciones dedicada a Lucas, un pequeño con una dura y corta vida que ella pudo conocer gracias a lo que pudo contarle la madre del chico. “¡Qué bonita eres!”, se escuchaba desde el gentío.

Luz Casal al inicio del concierto

La expresión corporal de Luz es, sin duda, una de sus señas de identidad. La emotividad se veía engrandecida gracias a sus gestos y expresiones. No contenta con tener toda la atención del público puesta en su figura, la cantante optó por lucir una chaqueta de lentejuelas poco menos que llamativa en el cenit de su actuación.

Finalmente, durante “Besaré el suelo”, Luz Casal se mostró especialmente sensible. Tanto fue así que, como bien dice el título, la artista se encogió rozando el suelo durante unos segundos sin dejar ver su rostro, generando gran expectación y numerosos comentarios: “Se ha emocionado”.

La cantante sintiendo cada palabra que salía de su boca

En el caso de Virginia Maestro, estuvo encantada de tocar en su casa que la vio crecer, Sevilla. Fue todo un despliegue de sensaciones y emociones a flor de piel al promocionar su nuevo disco «Del Sur», tan especial para ella y, por consecuencia, para nosotros. Admirada por su gente desde su paso por Operación Triunfo, la cantante siempre ha sorprendido con su dulzura y pasión en sus directos. No iba a ser menos en este caso, ya que no pudimos esconder el vello que se nos ponía de punta mientras cantaba «Disparando» sobre el escenario.

Nacha Pop y la Movida Madrileña volvieron a hacer mover las caderas a los festivaleros que no quisieron perderse sus letras ya reconocidas. Este grupo ochentero hizo saltar hasta dejar sin pies a todo el público, siendo lo normal en todos sus conciertos. Cuando llegó a su fin, los latinos de Café Quijano no nos hicieron perder el ritmo, hasta conseguir transformar gran parte del recinto en una gran pista de baile.

El broche final fue una maxi fiesta que se realizó de forma espontánea en la misma pista, debido a que el público no quería marcharse al haber disfrutado, un año más, del festival más rockero que reúne a todos los grandes artistas de los ochenta.