La DGT incrementa el control y la vigilancia de furgonetas

En 2018, las furgonetas estuvieron implicadas en 10.844 accidentes con víctimas, en los que fallecieron 234 personas, de las cuales, 153 eran ocupantes de otros vehículos o peatones

En 2018, las furgonetas estuvieron implicadas en 10.844 accidentes con víctimas, en los que fallecieron 234 personas, de las cuales 81 eran ocupantes de la furgoneta y 153 fueron fallecidos terceros, es decir, ocupantes de otros vehículos o peatones implicados en dichos accidentes.

Este dato junto con la observación por parte de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de que estos vehículos son frecuentemente utilizados para transporte rápido de mercancías y de uso laboral, son algunos de los motivos que llevan a la Dirección General de Tráfico a realizar entre el 28 y 31 de octubre una campaña especial para intensificar los controles y la vigilancia de furgonetas.

Durante estos cuatro días, se establecerán puntos de control en las carreteras, sobre todo en las convencionales, que son las que mayor índice de siniestralidad registran y en zonas próximas a centros comerciales, polígonos industriales y lugares de carga y descarga.
Los agentes de la ATGC, comprobarán la velocidad, la documentación tanto del vehículo como del conductor, la carga transportada, si los conductores conducen con presencia de alcohol y drogas o si se ha pasado la correspondiente Inspección Técnica de Vehículos, cuestiones todas ellas relacionadas con la seguridad vial.

Es en las vías urbanas donde se produjeron el 57% de los accidentes, pero es en las interurbanas donde los accidentes son más graves.

Las furgonetas, dentro de los vehículos ligeros de transporte de mercancías, suponen el número de vehículos mayoritario con 2,4 millones, es decir el 7% del total del parque nacional de vehículos y en 2018 estuvieron implicados en el 11% de los accidentes con víctimas, en los que se produjeron el 13% de los fallecidos de 2018.

El porcentaje de accidentes con al menos una furgoneta implicada ha aumentado de un 8,6% en 2013 a un 11% en 2018.