Descubren que una mujer está viva minutos antes de ser incinerada

La familia mantuvo el cuerpo en un ataud frío durante tres días

Puro Alfred Hitchcock. Para un serial de intriga. De psicosis. Phinij Sopajorn, una mujer de 70 años, padecía un tumor de tiroides y por una imprevista pero agresiva complicación en la enfermedad fue declarada muerta el pasado 20 de octubre en un hospital de Tailandia. La complicación fue mortal…

Al menos en apariencia. Como la familia quería preparar un funeral budista, y ése era el deseo de toda la parentela, mantuvieron el cuerpo en un ataúd frío en el templo local durante tres días. Tras ese tiempo, lo trasladaron al lugar donde se iba a celebrar la ceremonia. La despedida iba a adaptarse a los deseos de los familiares. Para luego ser incinerada.

Pero sucedió un giro inesperado. Un crujido del destino. Porque en ese instante su marido, Thawin Sopajorn, de 73 años, el marido de la difunta, comenzó a lavarle la cara a su mujer, siguiendo con el ritual antes de que se produjera la cremación, y descubrió que la mujer respiraba y que sus ojos parpadeaban. Tal que así. Minutos antes de la incineración. Al instante pidió ayuda a los Servicios de Emergencia, que declararon que todavía estaba viva.