La Guardia Civil ha detenido a cinco personas por su supuesta vinculación con una trama de explotación laboral de jornaleros en fincas de Córdoba y Sevilla, durante la campaña de recolección.

La investigación se inició a finales de mayo por parte de agentes del Grupo ROCA de Carmona (Sevilla) tras personarse una serie de trabajadores ante la Guardia Civil para denunciar que habían estado trabajando en la recolección de ajos, «sin haber cobrado ello, ni tampoco habían sido dados de alta en la Seguridad Social», informa en un comunicado.

Los investigadores consideran probados supuestos delitos contra los derechos de los trabajadores. De modo que, los detenidos «actuaban de intermediarios con agricultores con necesidad de personal para la recolección de ese producto, durante el confinamiento por la pandemia, y conseguían cuadrillas a cuyos peones no daban de alta en la Seguridad Social«.

«Modus operandi»

Los miembros de la red también estafaban a agricultores, ya que dicha organización les ofrecían servicios de recolección, tramitación de documentación a la Seguridad Social, y seguros sociales. Todo ello «sin que los agricultores tuviesen conocimiento de la ilegalidad con que estas personas actuaban. A veces, incluso llegaban a pagar por segunda vez por los trabajos realizados, pero en esta ocasión a los trabajadores directamente».

La organización delictiva captaba a personas extranjeras sin residencia legal en España, por lo que no podían estar dadas de alta en la Seguridad Social. Así, «quedaban a merced de lo que el contratante les quisiera pagar por su trabajo, pudiendo de este modo vulnerar los derechos que cualquier trabajador por ley tiene en este país».

En cuanto al ‘modus operandi’, utilizaban contactos anteriores, ofreciendo trabajos como manijeros o mediante publicación de anuncios a través de conocidas páginas web de anuncios.

Tras la conformación de las plantillas, se les facilitaba la ubicación de las explotaciones donde iban a realizar los trabajos y en la mayoría de los casos detectados, los trabajadores no llegaban a cobrar por las jornadas trabajadas.

Investigación

Con toda la documentación aportada por perjudicados y otros testigos, entre las que figuran listas manuscritas con filiaciones de personas que supuestamente estuvieron realizando trabajos en las fincas de Sevilla y Córdoba, los investigadores han constatado al menos 161 personas trabajando –paraguayos, hondureños, rusos, nicaragüenses, senegaleses y españoles, entre otras nacionalidades–.

De ese total, 45 han decidido testimoniar o denunciar; algunos se encuentran cobrando subvenciones y los inmigrantes irregulares temen que los expulsen, ya que en su mayoría no tienen residencia legal en España.

Los autores de la trama, cuando iban a las fincas, se protegían con seguridad privada, por temor a que los trabajadores les agredieran, que ya los conocían de trabajos anteriores.

Las diligencias instruidas están puestas a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Carmona.

Otra explotación de jornaleros en Córdoba

La Guardia Civil, con la colaboración de la Policía Nacional y la Inspección de Trabajo, detuvo a una persona, como supuesta autora de un delito contra el derecho de los trabajadores, por emplear a diez extranjeros sin permiso de trabajo como jornaleros en una huerta de naranjos en Palma del Río (Córdoba).

Los agentes procedieron a realizar una inspección de la citada huerta de naranjos, en el paraje conocido como La Granja, en el término municipal de Palma del Río.

Durante dicha inspección, procedieron a la identificación de un total de 14 personas, todas ellas de nacionalidad extranjera, las cuales se encontraban realizando labores de recolección de cítricos en la citada explotación agrícola.

Algunos integrantes de la cuadrilla, tras darse a la fuga, se ocultaron entre la maleza, siendo posteriormente localizados por los agentes. Para encontrarlos, contaron con la colaboración de un helicóptero de la Guardia Civil, debido a la espesura de la vegetación existente en la zona.

Una vez interceptadas todas las personas que componían la cuadrilla de recolectores de cítricos, se pudo verificar que de las 14 personas que estaban empleadas en la recolección, diez de ellas estaban en situación irregular en territorio nacional y, por ende, sin permiso de trabajo.

Ante ello, se procedió a la detención de una persona y a la investigación de otras tres, como supuestos autores de un delito contra el derecho de los trabajadores.