Monedero asegura que lo de Sanlúcar no fue un ‘escrache’

Así, ha hecho un «llamamiento a PP, Vox y a los medios de comunicación» para que no siembre mentiras 

El socio fundador de Podemos Juan Carlos Monedero ha afirmado que lo que sufrió en un bar en Sanlúcar de Barrameda no fue un ‘escrache’, ya que, según ha explicado, «los ‘escraches’ siempre tienen que tener una reclamación de justicia que no se puede reclamar de otra manera». Así, ha hecho un «llamamiento a PP, Vox y a los medios de comunicación, que están sembrando nuestro país de mentira y parece que están buscando que haya una desgracia en nuestro país».

En declaraciones a los periodistas antes de reunirse con miembros de Podemos en Sanlúcar, Monedero ha agradecido «al pueblo de Sanlúcar su hospitalidad». «El comportamiento de una minoría que enrarece nunca debe contaminar a la hospitalidad de todo un pueblo», ha afirmado el fundador de Podemos, que ha asegurado que «la cantidad de muestras de afecto que he recibido estos días ha sido enorme».

Según ha relatado, en la noche del viernes entraron con la diputada María Eugenia Rodríguez a tomar algo a un bar de la localidad «y unos energúmenos empezaron a gritar como en los peores años de la Transición, como si España fuera suya, como si ellos decidiera quién es o quién no es español, pretendiendo que nos fuéramos del local, cosa a la que nos negamos».

«Si uno cede a los energúmenos, la democracia se nos agota», ha manifestado Monedero, que ha afirmado que «los tipos gritaron como vienen gritando siempre, con insultos homófobos llenos de odio, con intento de empujar y golpear».

Según ha relatado, fue «una cosa muy desagradable que tiene mucho que ver con lo que hemos visto en la casa del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, día sí y día también desde hace tres meses, que unos energúmenos están asediando la casa de Iglesias y Montero».

Para Monedero, «son las mismas personas que hemos visto disparando contra miembros del Gobierno o de Podemos, son los mismos que golpearon el coche de la ministra Yolanda Díaz estando su hija dentro, que están haciendo del Parlamento un lugar lleno de ira, de insultos y gritos».

«Entre los agresores del otro día había militantes del PP y de Vox, una persona de la Banca March, que tiene que dar pruebas fehacientes de su compromiso democrático, y otra de las personas era miembro de la patronal hortofrutícula andaluza», ha asegurado.

Según Monedero, «el problema de fondo es que hay miembros que dicen que el Gobierno es ilegítimo y no asumen la legitimidad salida de las urnas, y esa virulencia del PP y de Vox que se expresa también en los medios de comunicación termina llegando a las calles».

Así, después de hacer un llamamiento a PP, Vox y los medios de comunicación, ha hecho también un «llamamiento a la judicatura, porque es intolerable que ante los casos de acoso, en la casa de Iglesias, haya una jueza que diga que eso no interrumpe la tranquilidad del hogar, con tres niños dentro». Igualmente, ha hecho un «llamamiento a los medios de comunicación para que dejen de echar gasolina al fuego».

Monedero ha considerado que lo vivido en Sanlúcar no es un ‘escrache’, ya que, según ha explicado, «los ‘escrache’ siempre tienen que tener una reclamación de justicia que no se puede reclamar de otra manera». «No se puede llamar escrache cuando entras en un bar y te llaman maricón de mierda, que es lo que le llamaron a Lorca después de fusilarlo o a tantos ciudadanos después de la Guerra Civil», ha manifestado.

Para el fundador de Podemos, «los ‘escraches’ solo tienen sentido cuando todos los demás caminos del Estado de Derecho se han agotado. «Un ‘escrache’ lo hace una persona desahuciada que quiere hacer ver su condición, no se puede comparar ese ‘escrache’ con una llamada de atención a un político un día o un par de horas, con tres meses de acoso a la casa de Pablo Iglesias o unos tipos que no me reclamaban a mí nada que no fuera vete de España rojo de mierda», ha defendido.

«Yo no soy muy amigo de los acosos personales por lo general, diferencio, creo que hay medidas más eficaces, pero los poderosos cometen un error que tiene mucho que ver con los delitos de odio, que son delitos contra minorías que no pueden defenderse», ha dicho Monedero, que ha explicado que «no puede haber un delito de odio contra el poderoso, porque el poderoso tiene herramientas para defenderse y por tanto es un intento de confundir las cosas pretender que cualquier protesta es idéntica».

Para Monedero, «hay que buscar que las protestas consigan concienciar a la gente y no enconar las situaciones». «Es una cosa que he defendido siempre, donde siempre he defendido que una persona que fuera a la facultad consiguiera hablar», ha asegurado.

En este sentido, ha señalado que «en la sociedades democráticas la desobediencia civil es lo que permite que nuestras sociedades avancen». «Lo legal y lo legítimo no siempre coinciden», ha dicho Monedero, que ha puesto como ejemplo que cuando fue insumiso, «estaba comportándome contra la ley, pero era legítimo».

Finalmente, ha señalado que la desobediencia civil tiene tres reglas. Así, ha explicado que «lo primero es que lo que pides lo pides para todo el mundo, no es una petición particular, en segundo lugar lo pides de maneras pacífica, porque si no ya no es desobediencia civil, y en tercer lugar, estás dispuesto a asumir las consecuencias de tus actos».

Para Monedero, «eso es lo que permite que determinadas protestas sirvan para que la gente se conciencie, pero si alguien le llama maricón de mierda, te vamos a pegar dos tiros, no estás generando conciencia, estás comportándote como los falangistas que mataron a los españoles por defender la república».