Archivada la denuncia del Grupo Jale contra uno de sus administradores concursales

López Esteras, propietario de la empresa en concurso de acreedores, denunció a Martín Molina por «delación de funciones»

El Juzgado de Instrucción número 2 de Cádiz ha archivado la denuncia presentada por el empresario propietario del Grupo Jale, José Antonio López Esteras, contra el administrador concursal Pedro Martín Molina –de Legal y Económico– por presuntos delitos de cohecho, malversación, abuso de derecho y falsedad de deuda en su concurso personal de acreedores.

La denuncia del propietario del Grupo Jale, en concurso de acreedores desde hace diez años, se basaba en la «dejación de funciones» del cargo por parte de Muñoz Molina al no solicitar demanda incidental de retroacción del superávit patrimonial de Grupo Jale y los activos correspondientes a los acreedores ordinarios, así como por tener más de 170 concursos «que impedían atender este concurso».

Según informa el bufete Legal y Económico en un comunicado de prensa, el informe del fiscal sostiene que procede el archivo de las actuaciones al considerar que «los hechos no revisten carácter penal» y el juez en su auto de archivo considera «que en su denuncia el denunciante hace referencia, en la medida que tiene varias empresas y ha soportado otros concursos, a sus vicisitudes, y especialmente las relaciones con otros administradores con los que ha tenido litigios por la vía penal».

En la denuncia presentada por López Esteras contra el administrador concursal achacaba que éste no tenía la residencia en la provincia del concurso, «connivencia con la juez del concurso y otras cuestiones que han tenido respuesta negativa en el auto del juez», donde recoge el informe del fiscal que señala que «este es un primer parámetro que sirve para determinar la insuficiencia de consistencia de la denuncia».

Según el bufete Legal y Económico, con este auto el juez archiva tanto la denuncia como su ampliación contra Pedro Martín Molina que, si bien es administrador del concurso de acreedores personal que afronta el propio empresario portuense, no lo es de ninguna de las empresas del Grupo Jale, en concurso de acreedores desde hace diez años.