Un sacerdote dispara agua a un bebé en su bautizo

El ingenio ha creado esta opción para respetar las normas de distancia

La pandemia del coronavirus ha traído consigo el trastoque de muchas estampas que hasta ahora sí nos han sido cotidianas. El mundo ha dado un giro de ciento ochenta grados.

En muchos aspectos. Tanto en la mentalidad de los ciudadanos como en el modus operandi de no pocas prácticas relativas a usanzas que ahora ya no pueden repetirse al menos en las formas.

Casi nada puede enfocarse de momento como antes. Es el signo -el haz y el envés- de las circunstancias -una pandemia lo es y de modo acusado- que nos ha tocado vivir. Creíamos tener el universo en la palma de nuestra mano y sin embargo nos hemos percatado que ni de lejos es así. El hombre ha redescubierto su fragilidad.

En diferentes rincones de nuestro ancho mundo el coronavirus ha tomado mando en plaza. Por más o menos espacio de tiempo. Uno de los ámbitos en los que también ha hecho mella es en las celebraciones religiosas. Muchas de las cuales se han tenido que suspenderse o posponerse sine die. Es el caso de bodas, bautizos y comuniones. Por citar un popular ejemplo.

Los responsables máximos de los cultos han tenido que echar mano del ingenio. Para retomar estas citas sin desatender la normativa instada por Sanidad.

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Hay que seguir conservando el contacto con los feligreses. Porque también así los feligreses lo demandan. En este sentido sólo el ingenio puede unificar ambas solicitudes.

Como caso significativo podemos destacar el de un sacerdote de Brownsville, en Texas, que decidió usar una pistola de agua para bautizar a quienes quisieran sin violar la distancia de seguridad recomendada. Una ocurrencia bastante particular pero del todo viable.

Así las cosas, se observa al religioso rociando con agua bendita la cabeza de la pequeña, que se encuentra sujeta por su madre a dos metros. Un disparo de agua a dos metros de distancia. ¡Quién lo dijera hace apenas unos meses atrás! ¡Quién lo hubiera predicho para este sacramento tan entrañable!

Cabe destacar que la imagen de este original bautizo, que fue publicada en redes sociales y rápidamente se volvió viral, ya ha sido compartida por más de 49.000 personas. ¡No podía ser menos!

Con todo y con eso no ha sido el único caso reportado en el que un religioso administra algún sacramento de esta forma tan peculiar. Pues hace poco más de un mes se viralizaron las fotografías de un párroco de Detroit que bendecía a sus fieles utilizando una pistola de agua para respetar la distancia de seguridad. Y todo esto sin dejar de mantener las tradiciones.

Ya sabemos: la pandemia del nuevo coronavirus originada en la ciudad china de Wuhan ha dejado más de 346.000 víctimas mortales y más de 5,49 millones de personas contagiadas en todo el mundo, con Estados Unidos creciendo por debajo de los 20.000 casos en las últimas 24 horas, según detalla el último balance de la Universidad Johns Hopkins.