Es el drama de la pandemia del Covid-19. Miles de ancianos en todo el mundo permanecen confinados en sus residencias, sin poder ver a sus familiares desde hace meses. Y a muchos se les acaba el tiempo. Se les va la vida.

Esta historia ha ocurrido en Escocia, pero bien podría proceder de una residencia de ancianos de cualquier punto de España, donde el Covid-19 ha vuelto con una fuerza devastadora.

Mary Fowler, una anciana de 104 años ha realizado un vídeo donde solicita entre lágrimas poder ver a su familia. Ella se encuentra en una residencia de ancianos en Fife (Escocia), un lugar duramente afectado por la pandemia.

Esta entrañable anciana no puede más, no ve a sus hijos desde marzo, cuando comenzó la primera ola del Coronavirus. El tiempo pasa y la situación no cambia; y ella necesita un empujón de oxígeno al ver a sus familiares.

La súplica de Mary Fowler ha dado la vuelta al mundo. En el vídeo, que se ha hecho viral, la anciana explica: «Tengo que ver a mis hijos. Se me está acabando el tiempo. Aquí me cuidan muy bien, pero quiero a mi familia. Por favor ayúdame».

Aunque el vídeo se escuche en inglés y muchos de nosotros no podamos entender el idioma, basta con ver el tono de voz de Mary para conocer su sufrimiento.

La situación en Escocia también es límite. Además, en las últimas semanas, el Gobierno ha endurecido las restricciones de visitas domiciliarias y a residencias.

Incluso, el desgarrador testimonio de esta anciana ha llegado a la primera ministra del país, Nicola Stuergeon. Sin embargo, ha admitido que su deber es «mantener a las personas en hogares de ancianos lo más seguras posible», ya que la situación de Mary se vive en muchas residencias.

No sabemos si la petición de Mary se hará realidad y por fin podrá ver a sus familiares, aunque ahora mismo parece improbable. Sin embargo, sin saberlo, esta anciana ha provocado un movimiento de conciencia social para sensibilizar a la población mundial sobre la responsabilidad de todos frente al Covid-19.

En España también hay miles de ancianos deseando estar con sus familiares, sus hijos, sus nietos. Pero la situación actual es muy peligrosa para su salud. Por ello, cuidar de nosotros mismos es cuidar de todos los mayores para combatir una enfermedad que no da tregua.