El Juzgado de lo Penal número 2 de Algeciras (Cádiz) ha dictado sentencia condenatoria de seis meses de prisión por un delito de intrusismo contra un higienista bucodental que, según consta en los hechos probados, prestaba sus servicios en una clínica dental y le realizó a una paciente el estudio previo para una ortodoncia, las radiografías pertinentes, la colocación del tratamiento mediante brackets metálicos; y le practicó durante ocho meses las revisiones periódicas, sin estar facultado por su título académico.

Según ha indicado el Colegio de Dentistas de Cádiz en una nota, la paciente perjudicada desembolsó una determinada cantidad por dicho tratamiento, el cual tuvo que ser retirado con posterioridad por un odontólogo debidamente facultado y así poder llevar a cabo los movimientos dentarios adecuadamente; siéndole retirados los brackets del tratamiento de ortodoncia que, «de forma incorrecta y defectuosa», le había realizado el condenado. En este sentido, los brackets «presentaban grandes cantidades de composite (material de obturación) en su base».

El higienista bucodental ha sido condenado a seis meses de prisión. Así como a abonar una indemnización por los daños y perjuicios provocados a la paciente afectada y costas.

Por su parte, el presidente del Colegio Oficial de Dentistas de Cádiz, Ángel Carrero Vázquez; entidad colegial que ostentaba la acusación particular, ha manifestado que «cualquier higienista dental que trabaje directamente sobre la boca del paciente realizando actos propios de la profesión de dentista está cometiendo un delito de intrusismo profesional. Además, este delito está tipificado en el artículo 403 del Código Penal«.

«La población debe tener claro en todo momento que el único profesional capacitado para diagnosticar; tratar o prescribir cualquier tratamiento relativo a la cavidad oral es el dentista», ha concluido.

Consejos de los dentistas para evitar el Covid-19

Expertos del Colegio Oficial de Dentistas de Castellón (CODECS) han incidido en la necesidad de lavarse las manos antes de manipular el cepillo, enjuagarlo y secarlo correctamente tras cada uso, guardarlo y evitar el contacto con los de otros integrantes de la unidad familiar para evitar contaminación cruzada de Coronavirus.

Otras de sus pautas son no compartir cepillo dental, colocarlos en posición vertical y en vasos separados para cada integrante de la unidad familiar; evitar la capucha protectora del cepillo salvo que tenga perforaciones, lavarse bien las manos antes de tocar el cepillo. Además, también es recomendable higienizar las superficies del cuarto de baño y mantener el cepillo lo más alejado posible del inodoro.

En primer lugar, los dentistas instan a lavarse muy bien las manos con agua y jabón antes de tocar el cepillo, ya que «los virus pasan de la mano a la mucosa oral». También hay que proceder al cepillado de dientes habitual con pasta fluorada durante 2 minutos, al menos, 2 veces al día.

«Por la noche, además, tenemos que asociar la higiene interdental, bien con hilo de seda o con cepillos interproximales», añade el dentista.

Estos dentistas aconsejan enjuagar bien el cepillo después de cada uso al objeto de eliminar restos de pasta y alimenticios, porque el cepillo «puede ser una fuente de bacterias, virus y hongos». Mientras dure la epidemia, se recomienda desinfectar el cabezal del cepillo con povidona iodada al 0,2 por ciento, agua oxigenada diluida al 1 por ciento o cloruro de cetilpiridinio al 0,05-0,1 por ciento, durante 1 minuto.