Efectivos del Grupo Operativo de Apoyo (GOA) y de la Jefatura Norte de la Policía Local de Málaga han procedido al desalojo y cierre de un establecimiento tras comprobar que incumplía de modo asiduo las mínimas medidas sanitarias de seguridad relativas a la pandemia por Covid-19. Además, han denunciado a 36 personas por compartir cachimbas, algunas de ellas menores de edad.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 00.30 horas del domingo 25 de octubre. Fue entonces cuando los policías locales comprobaron que del interior de un establecimiento ubicado en plaza de La Palmilla salía una espesa humareda. Es por ello que procedieron a realizar una inspección del mismo.

Entonces, comprobaron que había un elevado número de personas sin guardar distancia de seguridad, sin hacer uso de mascarillas y fumando en cachimbas. Esto motivaba el intenso humo que salía al exterior, verificando que incumplían las medidas sanitarias aplicables a este tipo de establecimientos.

Una vez en el interior, los policías locales constataron que se atendía a los clientes en mesas cuya separación no cumplía la distancia de seguridad. A estos se les servía bebidas, existiendo un servicio de barra con numerosas personas de pie juntas unas a otras. Además, había clientes compartiendo cachimbas en las mesas, con música ambiente a un volumen elevado.

Desalojo del local

Ante las irregularidades detectadas se procedió al desalojo controlado del local. Además, se cuantificó un total de 36 personas en el interior. Todos fueron identificados y denunciados por no hacer uso de mascarillas ni guardar la distancia de seguridad estipulada, encontrándose entre ellos varios menores de edad.

En concreto, uno de los presentes, de 32 años, estaba a cargo de tres menores de entre 9 y 12 años, siendo dos de ellos hijos suyos y el tercero un sobrino. Estos niños se encontraban igualmente sin mascarillas, y en un ambiente y hora inadecuados para ellos.

Los policías locales identificaron al responsable y propietario del local, un hombre de 43 años. El empresario manifestó a los agentes que se estaba celebrando un cumpleaños, comprobando que no presentaba declaración responsable ni otros documentos referentes a la actividad comercial que realizaba.

En este caso se trataba de una vivienda rehabilitada como establecimiento para la actividad de bar en un bajo del bloque. El local contaba con una puerta abierta al exterior y una escalera de hierro acoplada a la misma para dar acceso sin tener que pasar por el portal. Estos hechos podrían ser constitutivos de infracción urbanística, por lo que se dio conocimiento al Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga.

En el registro que le realizaron al establecimiento, los policías locales localizaron dos defensas extensibles escondidas detrás de una máquina tragaperras. Además, encontraron un trozo de hachís en el interior de un paquete de tabaco.

El propietario reconoció que todo era suyo, por lo que fue denunciado en acta tanto por las armas prohibidas como por la posesión de la sustancia estupefaciente.

Un cigarro porro en la barra

Igualmente, los agentes localizaron un cigarro porro sobre la barra. Al parecer estaba consumiendo uno de los asistentes, por lo que se levantó igualmente acta por permitir el consumo de sustancias estupefacientes en el interior de establecimiento.

Los policías locales levantaron acta de denuncia por incumplimiento de las medidas de prevención y contención ante el Covid-19 por incumplimiento de la distancia de seguridad y la venta de cachimbas para su consumo en mesas de manera compartida, en lo que a infracciones leves a la normativa se refiere.

Como infracción grave, el local fue sancionado por permitir celebraciones o actividades expresamente prohibidas o suspendidas por la normativa aplicable suponiendo un riesgo para la salud de la población con un número de personas superior a 15 e inferior a 100.

A ello se suma el acta de denuncia de establecimiento por carecer de gran parte de la documentación pertinente; tal y como han precisado desde la Policía Local en un comunicado.

Según las investigaciones previas llevadas a cabo en redes sociales y fuentes abiertas de Internet, la Policía Local de Málaga ha podido corroborar que el establecimiento, del cual se desconocía hasta ahora su ubicación exacta, llevaba organizando de manera asidua reuniones y celebraciones de este tipo. Por lo que, a tenor de las circunstancias descritas, los policías locales procedieron a adoptar la medida cautelar de cierre y precinto de la puerta de entrada.

El objetivo es evitar que se reproduzcan hechos de la gravedad de los observados. Estos son acumulación de gran cantidad de personas en espacio reducido sin medidas sanitarias de seguridad; el uso de cachimbas compartidas, el consumo de bebidas y estupefacientes en el interior, la asistencia de menores de edad, entre otras.