La Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Fahat) ha manifestado este martes que su mayor preocupación es que más empresas del sector se vean obligadas a cerrar con el aumento de restricciones de movimiento en la región y el resto de España, y las cancelaciones de reservas para el puente de Todos los Santos que, «evidentemente», están registrando, y resumen que «el tema no es a ver cuánta gente va a venir el puente, que va a ser lamentable, el tema es cuántos hoteles van a quedar abiertos para el 10 noviembre».

Así lo ha señalado en declaraciones a Europa Press el presidente de la federación, Juan Zapata, quien ahonda en que de ayer para hoy hay cinco comunidades autónomas cerradas perimetralmente, esta misma mañana el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, no ha descartado sumarse, y todas estas circunstancias, unidas a los toques de queda y restricciones mayores en Granada, Sevilla o Jaén, dejan una situación «lamentable» para ellos.

«Cancelaciones, no le puedo dar un dato, son muy importantes. Se ha perdido el puente de noviembre, porque lo damos por perdido; y con vistas de perder el de diciembre, lo que se esta planteando es muchos cierres«, ha avisado. Además, ha recordado que esto implica mandar las plantillas «desgraciadamente» a los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). «No se extrañen que la semana que viene se comuniquen nuevos cierres de hoteles», ha añadido.

Fiestas en alojamientos rurales 

Por otro lado, el presidente de Fahat ha sido preguntado si tienen constancia de que en los alojamientos rurales se estén realizando fiestas, a raíz de las limitaciones vigentes en el ocio nocturno, y ha afirmado que no les consta. «Para hacer fiestas no tenemos constancia. Si se hacen,no es conforme a la normativa y los propietarios de esas casas rurales tendrán que estar pendientes y no creo que sea algo que les agrade», ha precisado.

Ha señalado que sí es cierto que la demanda hacia casas rurales y «hacia todo el ámbito rural» es superior por «razones obvias»; como que es un tipo de turismo menos relación con personas fuera del entorno familiar o mayor posibilidad de estar al aire libre.

«No creo que los propios gestores de casas rurales comulguen con eso –las fiestas– y el que lo haga lo hace saltándose la propia norma vigente y la de la propia casa», ha concluido.