El Ministerio de Defensa determinó que Andalucía recibiera, inicialmente, 360 rastreadores para hacer frente al Covid-19, de los que 150 pertenecen a la Armada y comenzará su actividad este lunes.

Según explicó la Armada en una nota el pasado viernes, los rastreadores de la Armada estarán encuadrados en cinco Secciones de Vigilancia Epidemiológica (SVE) de 30 rastreadores cada una, cada una de ella integrada por dos pelotones (PVE) de 15 rastreadores, organizados para mantener turnos de trabajo de mañana y tarde. Cada SVE estará al mando de un jefe de sección, con dos jefes de pelotón y un oficial sanitario.

Así, este lunes se activará la primera SVE de la Armada en Andalucía, en las instalaciones de la Brigada de Infantería de Marina Tercio de Armada, en San Fernando (Cádiz), una vez finalizado su periodo de formación, integración y adiestramiento.

La formación que han recibido, y que les capacita como rastreadores, se compone de cinco módulos en los que se aporta información básica sobre la enfermedad y cuyo objetivo es dotar al personal de los conocimientos necesarios para poder efectuar un seguimiento eficaz de los contactos, obtener la información necesaria para discriminar los posibles casos, calcular el tiempo de cuarentena en función de los datos obtenidos y dar apoyo a los afectados. En el proceso de formación ha intervenido personal de la Unidad Militar de Emergencias.

Los plazos para la activación de las siguientes SVE de Armada están sujetos a las necesidades que surjan según la evolución de la situación sanitaria. En principio, y una vez activadas las tres primeras SVE de cada Ejercito/Armada, se prevé activar una por semana entre los Ejércitos y la Armada. Los rastreadores de las SVE de la Armada en Andalucía son efectivos de tropa y marinería de las unidades de la Bahía de Cádiz.

Todas las comunidades autónomas contarán con rastreadores militares

El Gobierno responderá de forma «inmediata» a la demanda de rastreadores del Ejército que formulen las comunidades autónomas por «el tiempo que sea necesario» y con un número de efectivos que definirán conjuntamente los ministerios de Defensa y Sanidad.

Así lo han explicado la ministra de Defensa, Margarita Robles, y la subsecretaria de Defensa, Amparo Valcarce, durante un encuentro informativo para explicar la propuesta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de poner a disposición de 2.000 efectivos de las Fuerzas Armadas para realizar labores de rastreo, especialmente aquellas que entrañan más dificultad.

El procedimiento para la incorporación de estos rastreadores militares pauta que las autonomías deben elevar una petición explicativa al Ministerio de Sanidad sobre la situación epidemiológica que motiva esa necesidad de refuerzo.

A partir de ahí, Sanidad y Defensa evaluarán esa petición con una respuesta «inmediata» cediendo los rastreadores militares y el número será adecuado a la situación del territorio.

Esa respuesta será «rapidísima», tal y como ha definido Valcarce, dado que los rastreadores están repartidos por toda España.

A su vez, la ministra ha enfatizado que están a disposición de incorporarse en cualquier etapa de proceso de seguimiento, ya sea al inicio del rastreo de un brote o una vez que ya está en marcha la tarea de seguimiento de sospechosos y contactos.