Humberto Parra: “Pinto sólo a toreros que tienen personalidad”

Entrevistamos al pintor Humberto Parra para saber de su actividad en los últimos años y especialmente en el presente 2019

Humberto Parra es un artista y te lo dice sin palabras, basta con que lo mires. Natural de Perú, nacionalizado español y asentado en El Puerto de Santa María, mezcla sus rasgos sugerentemente incas con un tipo de gitano flamenco y conjuga su afición taurina con una pintura innovadora. Lo entrevistamos para elMira.es hace tres años y queremos que nos explique sus últimos quehaceres. La ocasión la prestó su última exposición, en el Club Náutico portuense, donde quedamos citados.

Exposición en el Club Náutico

¿Qué cosas importantes has hecho los tres o cuatro últimos años?

He mantenido mis exposiciones y he estado atendiendo encargos de los toreros que afortunadamente siguen creyendo en mi concepto; también recibo encargos de carteles. Cada año estoy manteniendo una línea de trabajo. Siempre que trato de sacar algo tengo que estar convencido personalmente de lo que hago; si no me gusta prefiero romperlo. En Bilbao estuve en 2016 y 2017 y en 2018 ya no; me gustaría regresar pero las cosas están bastante complicadas, aunque es una plaza importantísima. En Sevilla estoy cada año sin faltar, siempre en el Hotel Colón. En Castellón estuve en el Hotel Mindoro los años 2016, 2017 y 2018, siempre a principios de año; este año preferí no ir para preparar Sevilla y perfeccionar mi trabajo de pañuelos. A Valencia hace tiempo que no voy, porque procuro salir menos y preparar material acorde con la zona para que suene bastante. En Málaga expuse el 2016 y el 2017; estuve en el Hotel Málaga Palacio, del grupo AC. A Ronda he ido tres años, hasta el año pasado; allí expongo en el hotel Parador, que está al lado de la plaza de toros. He hecho encargos de carteles para un pueblo de Albacete. Finalmente está Lima, donde expuse en 2015 y 2016, en el museo de la plaza de toros y en el Club Regatas, privado, al lado del mar y precioso; llevo yendo los últimos cinco años seguidos, tanto para exposiciones como a llevar encargos. Este año iré para mantener el contacto con la afición y porque estoy preparando una exposición allí para el año próximo. En El Puerto no expongo desde hace cuatro años.

¿Has evolucionado en este período moderadamente amplio?

Llevo tres años madurando la técnica de pintar pañuelos de seda, pero finalmente he decidido diseñarlos y mandarlos a imprimir. En Sevilla hay una escuela de arte y en ella he estado tomando clases con una señora mayor, que se está retirando. Es una técnica difícil; se trabaja al revés que la acuarela. Ésta admite la fusión de agua y pintura; sin embargo, en la seda, le echas agua y la pintura corre ópticamente pero cuando se seca quedan lamparones. Es distinto, laborioso y lento. Los efectos que buscas en otra técnica los encuentras pronto pero aquí tienes que trabajar los espacios mínimos; es complicado y lo practica poca gente porque utilizas, al margen del color, otros materiales, sal, esponjas. Tienes que ir con cuidado; si la acuarela no permite repetir, la seda mucho menos. Es una pintura muy laboriosa, si la quieres hacer bien. La gente no sé si está dispuesta a pagar un trabajo en seda hecho de principio a fin, un original. Puedes hacer reproducciones, pero es copiar; crear algo en seda es más complicado.

¿Vas a continuar por esa línea?

Creo que sí. El sector taurino necesita ser atendido con detalles taurinos de categoría. Cuando asistes a una corrida que te deja un recuerdo grato sales eufórico y quieres llevarte esa sensación, esa vivencia. Quieres compartirla con tu mujer, como se hace con un buen vino, pero en los alrededores de la plaza sólo ves cosas de plástico o carteles pasados de fecha. Estoy apostando por llevar productos de un mínimo de calidad para arriba. Además, estamos viviendo tiempos difíciles, por el enfrentamiento con los antitaurinos, pero ha hecho que el taurino tome conciencia de su posición y diga “ya está bien y no me obligue a abrazar su teoría”. El aficionado, para mostrar su orgullo, puede llevar un producto mío con un mínimo de gusto. Quiero que el aficionado se sienta a gusto llevando una cosa de Humberto Parra.

Cuadro de J M Manzanares

¿Cómo es tu día a día en El Puerto?

Disfruto de El Puerto en todo momento; me encanta, me ha acogido maravillosamente. La pena es que va a menos mi ciudad; cuando llegué, hace treinta y cinco años, la fisonomía y el ambiente no eran la que hoy. Se puede mejorar muchísimo. La cartelería ha bajado y el público cada vez va a más porque tiene ilusión por venir a El Puerto. La feria desapareció y no debió desaparecer; hay que rescatarla. Conozco Bilbao desde hace treinta y cinco años y la he visto transformarse totalmente con fuerza de voluntad; ¿por qué no El Puerto? Veo Málaga con una envidia tremenda por su capacidad de trabajo; abrazan todos una idea, la potencian y tiran juntos adelante. Lo que han hecho este año con la plaza es para quitarse el sombrero. La quieren convertir en un foco cultura y apuestan por el arte; fíjate en la corrida picassiana, mantenida año tras año. El Puerto tiene artistas importantes. No hay nada de Juan Lara, es una pena. De literatos no te digo nada y Alberti no es el único poeta. Nuestra historia es más. Toca reinventarnos y empujar para adelante, cada uno en su espacio, no esperar que llueva. El Puerto tiene historia y con la frase de Joselito lo tiene fácil; trabajemos sobre ello. Busquemos el reverdecer del porqué de esa frase.

Hablemos de tu actividad en este año. ¿Qué has hecho en 2019?

En Sevilla desde el principio me marqué la línea de exponer en el Colón. Soy el único artista que entra en Feria en ese hotel. Este año llevé treinta y tres obras, entre cuadros (básicamente guaches) y apuntes. Los apuntes, de tinta china sobre acuarela, suelen ser un treinta por ciento de cada exposición. Allí la preparé de acuerdo a los toreros que estaban anunciados, como siempre, aunque no pensábamos en el zambombazo de Pablo Aguado. Añadí algún rincón de Sevilla, el puente de Triana, la iglesia del Cachorro, los alrededores de la plaza de toros… En cuanto a la clientela, no tengo clientes fijos de Sevilla pero sí tengo clientes en Sevilla, que, en feria, es todo el planeta taurino. La exposición fue recogida por el diario ABC y otros medios como Canal Sur. Los apuntes de la feria los saco todos los días en ABC; en la revista Aplausos los saco en todas las ferias a las que vaya. La exposición duró dos semanas, la de preferia y la de farolillos. El próximo año presentaré allí otra línea de pañuelos y también quiero hacer cosas al óleo.

En Madrid estuve este año aunque no iba desde hacía casi diez años. Allí hice el cartel del 2 de Mayo y gustó muchísimo. La idea del pañuelo la presenté allí el 8 de junio y fue un bombazo. La exposición fue en Las Ventas y llevé cincuenta y tres piezas, entre cuadros, apuntes y pañuelos. Sacaron la exposición en Tendido Cero, de TVE, y en Movistar Plus. Duró sólo una semana aunque me habría encantado más tiempo y con un horario más amplio pero no es posible; aun así, ha sido positiva. Se nota que está creciendo esto. Para mi próxima vuelta a la capital prepararé más rincones de la ciudad.

¿Qué hay de otras ciudades?

En Málaga contaban con que yo inaugurara el espacio cultural de la plaza pero las obras no habían terminado; al final me ofrecieron el último trimestre pero les pedí que lo aplacen para el año que viene en la Feria. Me gustaría volver a Bilbao, aunque está complicado; su afición me gusta. Quiero ir el año próximo a San Sebastián. En Francia tengo interés en ir a Dax; tienen una feria de Toros y Salsa con mucho empuje. A mi amigo Abel Moreno le encargan todos los años un pasodoble. Conocí gente de Dax en Bilbao. A Nimes la conozco; fui con Luis Ortega pero me gusta más la zona más al norte.

Ayer y hoy | Humberto Parra

¿Puedes resumir la exposición que has tenido este año en El Puerto?

Yo ya había expuesto en el hotel Santa María tres o cuatro años. Pero este año José María Escribano, que fue presidente del Real Club Náutico, aprovechando la celebración que hacían del quinto centenario de la Vuelta de Elcano, me ofreció sus instalaciones para exponer, aunque tenía pocas cosas de los rincones de la ciudad, la plaza de la Herrería y algunos apuntes. He colgado veinte piezas entre cuadros, apuntes y pañuelos; tampoco hay mucho espacio en las sala. Me gustaría preparar una exposición con más tiempo en la Sala Alfonso X, que está más adecuada. Puse un cuadro con el aviso de reservado porque, como reclamo del tríptico de mano, colgué el cuadro de José Mari Manzanares, que siempre está en el recuerdo del buen aficionado, aparte de que estuve con su familia y les debo mucho de lo que soy. En su momento hice una tirada de ocho toreros con láminas en funda de piel y los originales me los quedé yo; Manzanares es una de ellas.

Plaza de la Herrería | Humberto Parra

¿Qué vas a hacer de aquí a final de año?

Tengo que preparar cosas para Lima. Voy a llevar encargos que me han llegado de ganaderos y amigos toreros que quieren algo mío. Les pregunto qué necesitan, por correo electrónico les mando bocetos previos y cuando se deciden por uno empiezo a trabajar sobre él.

Otro asunto. ¿Qué posibilidades plásticas ves en los toreros jóvenes que han salido en los últimos cuatro años?

Me gusta Juan Ortega, torero importante que poco a poco va cogiendo consistencia. Lo de Pablo Aguado ha sido una suerte para todos; la faena que realizó en Sevilla hizo posible que la ilusión se contagie a todos y la gente lo espera. Un torero, para que yo le haga algo, debe tener personalidad pues buscar el máximo de su expresión, que le represente a él, no es fácil. Es como pintar un retrato de niños, que es muy difícil porque aún no tienen los rasgos definidos; en cambio, en un adulto el tiempo, las vivencias y la personalidad están más marcados. Ya he hecho algún apunte de Pablo y voy a hacer más cosas de él porque, al margen de que se venda o no, apetece pintarlo, disfrutas haciéndolo. Cuando pinto un toro el toro soy yo y cuando pinto un torero el torero soy yo; termino agotado pero a gusto. Roca Rey también tiene su personalidad y te permite captarlo. Es como cuando, en música, captas un acorde y te es más fácil interpretar la partitura; hay que poder captar las notas de un torero.

Humberto Parra y Marciano Breña

Finalizamos. ¿Cómo ves el panorama actual de los toros?

En Perú está más atrasado que aquí; la gestión de las ferias allí es otro mundo. En España la afición va en función de cómo se mueven los toreros. La ilusión que ha despertado Pablo Aguado ha hecho que todo esto se mueva; por ejemplo, Morante necesita un torero del mismo palo  que le mueva las zapatillas y la nuestra es una fiesta de emociones, que necesita que alguien tenga un tirón. Por otro lado, la presencia de los antitaurinos ha hecho que los aficionados se afirmen y los no aficionados se pregunten ¿de qué va esto? Aparte, yo creo que va más gente a las plazas que hace cuatro años.