Estepona facilita el baño en las playas de personas con movilidad reducida

Los usuarios con discapacidad física podrán ser atendidos por técnicos socio-sanitarios para facilitar su acceso al mar

El Ayuntamiento de la localidad malagueña de Estepona ha informado de que este año se ha puesto en marcha en las playas de la ciudad un servicio diario de baños asistidos para personas con movilidad reducida.

Por primera vez en el municipio, los usuarios con discapacidad física podrán ser atendidos por técnicos socio-sanitarios para facilitar su acceso al mar y disfrutar de un baño.

Esta ayuda se prestará a los bañistas que lo requieran desde las 12.00 hasta las 20.00 horas, todos los días de la semana hasta el próximo 26 de septiembre, según ha explicado la concejala adscrita al área de Playas, Susana Aragón.

Los usuarios interesados en este nuevo servicio contarán con dos puntos en el litoral con estos profesionales especializados; la playa de La Rada –en la zona del río Monterroso– y El Cristo, han precisado desde el Consistorio en un comunicado. Para facilitarles el baño y el acceso a la playa, los técnicos dispondrán de material adaptado adquirido por el Consistorio.

Además, el Ayuntamiento dispone de 12 sillas anfibio, 12 tumbonas adaptadas, 12 andadores para la arena con cuatro ruedas y diez juegos de muletas especiales, que se encuentran distribuidos por los distintos módulos de playas repartidos por todo el litoral.

Estos equipamientos están a disposición de cualquier ciudadano que los requiera. En caso de que fuera necesario, el Consistorio irá adquiriendo nuevo material para seguir facilitando a las personas con movilidad reducida el acceso a las playas.

La responsable municipal ha indicado que con esta nueva acción se consigue que las playas de Estepona sean accesibles para cualquier persona durante toda la temporada estival. «Esta iniciativa da respuesta a las demandas de los usuarios con problemas de movilidad y contribuye a nuestra idea de que Estepona sea una ciudad accesible, inclusiva y con calidad de vida para todos», ha subrayado Aragón.

A ese respecto, ha apuntado que, desde 2012, el Ayuntamiento de Estepona ejecuta una política enfocada, en todas las áreas de gestión, a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, con especial atención a infraestructuras y servicios; así como a políticas de gestión social que favorezcan la integración de colectivos vulnerables y personas con discapacidad.

Este servicio está siendo prestado por la empresa adjudicataria del servicio de salvamento y vigilancia de playas. Otra de las novedades es que este verano se ha incrementado el número de playas con socorristas, ya que El Saladillo dispone ahora de tres. La Rada cuenta con diez socorristas, El Cristo con cuatro y El Padrón y Arroyo Vaquero con otros tres socorristas cada una.

Además, el servicio de socorrismo tiene a su disposición una ambulancia con un técnico de transporte sanitario, un socorrista terrestre y un enfermero, así como con una embarcación de rescate con patrón y un socorrista acuático. Este servicio se prestará hasta el próximo 26 de septiembre de forma continua en horario de 12.00 a 20.00 horas.

La empresa concesionaria del servicio de vigilancia se encarga también de dotar a los módulos de playa de material sanitario como botiquines, desfibriladores, collarines cervicales y todos los utensilios necesarios para un puesto de estas características.

Han recordado que el servicio de socorrismo acuático de playas se ha reforzado este verano con un dron con capacidad para realizar labores de rescate en el mar y que podrá lanzar desde el aire hasta dos chalecos salvavidas a los bañistas que se encuentren en riesgo de ahogamiento.

Este servicio pionero en el municipio permite a los pilotos, que manejan el dron desde un puesto situado en la arena, aproximarse con prontitud a la persona que se encuentra en riesgo en el mar. Una vez que sobrevuele la zona en la que se encuentra el bañista, el dispositivo arrojará un chaleco de rescate que se hinchará automáticamente al entrar en contacto con el agua, reforzando así el rescate de la víctima.