Piden que se mantengan los aspectos positivos de la reforma laboral de Rajoy

El nuevo Gobierno pretende restablecer el poder de negociación y «superar» la segmentación laboral

La Comisión Europea ha instado al Gobierno a evaluar de forma «cuidadosa» el impacto potencial que tendría cualquier modificación de la reforma laboral llevada a cabo en 2012 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy y a «preservar» los aspectos más positivos de la misma, que «apoyó una sólida creación de empleo» durante la fase de recuperación.

Así consta en el informe sobre la economía española que el Ejecutivo comunitario ha publicado este miércoles. «Será importante que sólo se adopten nuevas medidas tras una cuidada evaluación de su potencial impacto y manteniendo los logros de pasadas reformas», dice el texto.

Bruselas indica que el Gobierno de Pedro Sánchez ha expresado su «intención» de «revisar» aspectos de la última reforma laboral, sobre la que «se reconoce que apoyado una fuerte creación de empleo durante la recuperación».

«Las reformas laborales adoptadas en 2012 y 2013 en respuesta a la crisis han demostrado haber jugado un papel importante en la promoción de una recuperación rica en empleo que comenzó en 2014», apunta el documento, citando un informe de este año del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En concreto, señala que el nuevo Gobierno pretende restablecer el poder de negociación y «superar» la segmentación laboral. Estos cambios suponen, por ejemplo, abolir el límite de un año para la extensión automática de los convenios (ultraactividad) y recuperar la prevalencia de los convenios colectivos sectoriales frente a los acuerdos a nivel de empresa.

Salario mínimo

Con respecto a los últimos incrementos del salario mínimo interprofesional (SMI), el informe destaca que han aumentado los costes laborales, especialmente en algunos sectores y regiones, aunque todavía no han sido cuantificados sus efectos.

En este sentido, el informe destaca que el crecimiento del empleo se ha ralentizado tras la subida del SMI un 22% en enero de 2019, pero reconoce que «es difícil analizar en este momento la parte que puede ser atribuida al incremento del salario mínimo».

No obstante, añade a continuación que los datos de afiliación de la Seguridad Social «indican que es probable que el empleo se haya visto afectado algunos grupos de sectores específicos», como los trabajadores domésticos o en agricultura.

A nivel más general, el Ejecutivo comunitario destaca que el desempleo «sigue siendo muy alto» y el país tiene la segunda tasa de paro más alta del bloque a pesar de que haya caído «rápidamente» en los últimos años.

Demasiados contratos temporales y poco apoyo a las familias

Bruselas pone un énfasis especial en las tasas de paro de larga duración y entre los jóvenes, así como en la proporción de contratos temporales (del 26,1% en el tercer trimestre de 2019), que no se ha reducido en los últimos tres años y que tiene «un impacto negativo en el crecimiento potencial, la productividad y la cohesión social».

En esta línea, el informe que, a pesar de «cierta mejora» en las políticas laborales españolas, su efectividad sigue siendo «moderada» y «persiste la segmentación» en el mercado laboral. Y resalta que el uso de contratos temporales en el sector público incluso creció el año pasado «pese a la promesa de reducirlo».

Por otro lado, Bruselas critica los progresos «limitados» para aumentar el apoyo a las familias y mejorar la asistencia social, así como que el incremento de 2019 de las prestaciones por hijo a de familias sin recursos «sólo puede tener un impacto muy limitado» en la reducción de la pobreza

Finalmente, la Comisión apunta a la «fragmentación» que existen en los programas de empleo nacionales y la escasa cobertura de los esquemas de rentas mínimas en muchas regiones.