Más allá de la pandemia del Coronavirus, la vida sigue y hay muchas personas con situaciones personales absolutamente dramáticas. Tanto como para llegar a plantearse el suicidio.

Tajo de Ronda, Málaga

Sin embargo, gracias a dios, en determinadas ocasiones aparecen ángeles de la guarda para evitar una tragedia. Para hacernos ver la vida de otra manera y darnos un impulso para continuar viviendo. A veces esos ángeles de la guarda visten de policía y aparecen cuando más se le necesita. 

Y es que en la madrugada de este lunes 26 de octubre, dos agentes de la Policía Nacional han evitado que un hombre se arrojara al vacío en el Tajo de Ronda (Málaga).

Todo ocurrió en torno a las 4:00 horas de la madrugada, cuando un testigo alertó a la Policía de la presencia de un hombre al borde del Tajo de Ronda, donde amenazaba con lanzarse desde unos 100 metros de altura.

El hombre presentaba un gran cuadro de ansiedad, además de presentar evidentes signos de embriaguez. Lloraba desconsoladamente mientras se mantenía agarrado a una farola a escasos centímetros del precipicio.

 

«Ya no puedo más, estoy harto del mundo»; «No quiero vivir», son algunas de las frases que profería en repetidas ocasiones mientras contaba a los agentes una mala situación con su pareja.

Los dos agentes de Policía Nacional tenían ante sí una complicada situación. Ambos decían todo lo que se les ocurría para evitar la tragedia. Y es que al parecer el hombre comentó que era cantante.

Ante eso, uno de los policías dijo: «Ven, siéntate aquí conmigo. Mi chiquillo tiene una foto contigo. Amigo, por favor, no me hagas esto».

La actuación se prolongó durante varios minutos y justo antes de evitar que se lanzara, se vivieron los momentos más tensos. El susodicho soltó sus brazos de la farola y con los brazos en cruz expresó: «Te quiero Dios».

Sin embargo, los agentes presentes en la operación no tiraron la toalla. Uno de ellos se ofreció a ayudarlo personalmente: «Vente aquí, de corazón que te voy a ayudar. Mírame a la cara. Me quito la mascarilla».

Así, esta historia acabó con final feliz. Los agentes de policía ayudaron a bajar al hombre de la plataforma en la que se encontraba y se fundieron en un sincero abrazo de satisfacción. Lo habían logrado. Le salvaron la vida.

Tras la operación, el hombre fue trasladado al hospital más cercano, a donde se le realizó la pertinente prueba psicológica correspondiente en estos casos.