Un hombre ha sido detenido en Jimena de la Frontera, en la provincia de Cádiz, por la Guardia Civil. Al detenido se le acusa de malos tratos por violencia de género y quebrantamiento de condena. Por ello, el juez ha ordenado prisión preventiva.

Según informa la Benemérita en una nota de prensa, la detención de esta persona, de nacionalidad española y vecino de Jimena; se llevó a cabo al hilo de que se recibiera una llamadas puesto al referido puesto.

La persona que realizó la llamada permanecía en silencio. Sin embargo, los agentes remarcan que «se escuchaban de fondo gritos y los llantos de una mujer». Por ello, sospecharon que pudiera tratarse de una agresión por violencia de género.

Los agentes permanecieron en silencio a la escucha de dicha llamada preguntando a la mujer que había llamado el estado de la situación y dirección de la misma, si bien no recibían respuesta alguna.

Durante varios minutos más, los agentes escucharon como el agresor «amenaza de muerte en numerosas ocasiones a la mujer en caso de que ella no deje de llorar y gritar».

La víctima facilitó la dirección en «voz baja»

Finalmente, tras varios minutos de tensión telefónica, la víctima pudo decir a los agentes la dirección de su domicilio en Jimena en voz muy baja. De este modo se desplazaron hasta el domicilio en escasos minutos, «cuando el agresor fue sorprendido tras abrir la puerta de la citada vivienda».

Los agentes observaron que la víctima se encontraba en estado de ansiedad, llanto continúo y presenta un golpe en la mejilla izquierda, de lo que podría haber sido un golpe. Tras tales hechos, se procedió a la detención del agresor por la comisión de un delito de violencia de género.

Destaca la Benemérita la rápida actuación de los agentes «ya que la víctima se encontraba golpeada y el estado de agresividad que presentaba el agresor». Del hecho han sido instruidas las correspondientes diligencias, que junto al detenido, han sido puestos a disposición judicial, decretando ingreso en prisión preventiva.