Seguro que recuerdan el video famoso que se hizo viral donde dos ‘feministas’ ‘veganas’ aseguraban que las gallinas eran violadas por los gallos. Pues resulta que Fani, feminista radical, es prostituta.

Ha sido la propia Fani la que ha afirmado que es ‘trabajadora sexual’ tras los rumores que circulaban por redes sociales que apuntaban a que era prostituta. Rumores que han terminado por confirmarse.

La noticia ha suscitado todo un revuelo en redes sociales, ya que parece contradictorio que una chica que defiende el feminismo hasta niveles fuera de lo común (caso de las gallinas) ejerza como prostituta.

Fani se considera asimismo como «antiespecista, transfemenista, libertaria y ecologista». Una de las ideas de esta formación es que defienden separar a los gallos de las gallinas «para evitar que las violen».

«Es un trabajo que no es reconocido. De hecho, se estigmatiza mucho y se criminaliza a todas las personas que trabajan así. Me parece lamentable que siga ocurriendo esto en 2020. El trabajo sexual es trabajo», se explica.

Igualmente defiende que «podemos ser feministas y trabajadoras sexuales. A mí no me representa este feminismo hegemónico abolicionista; discrimina a muchísimas compañeras, no es inclusivo».

Bajo el nombre de Úrsula, se promociona en internet como «muy sensual e intensa». «Si quieres transportarte a un mundo diferente, lleno de placeres, yo soy la mujer ideal para conducirte hasta él», agrega.

Asegura que tiene 25 años, unas medidas de 90-65-90, 161 centímetros de altura y 55 kilos de peso. «Estoy disponible en: Girona-Costa Brava. Podemos encontrarnos en tu hotel o en un apartamento por horas. Atiendo a caballeros, señoras y parejas. Si lo deseas, también puedo acompañarte en veladas y viajes». Un servicio por el que llega a ganar 3.000 euros en un solo fin de semana.