Multan a un restaurante por repartir comida a familias necesitadas en el confinamiento

El restaurante repartió 84 raciones de comida a familias necesitadas del barrio del Cabanyal en Valencia

El restaurante La Lusitana Tasca y la Xarxa d’Aliments han sido multadas «por repartir alimentos a las familias necesitadas del Cabanyal durante el confinamiento».

Ante este hecho, la asociación vecinal Espai Veïnal Cabanyal ha denunciado este martes 26 de agosto las multas impuestas, por valor de 4.200 euros, a dichos establecimientos.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha anunciado a través de sus redes sociales que revisarán las sanciones de este caso «y se actuará conforme a la ley y a la lógica humanitaria».

Movimiento en redes sociales

El propietario del restaurante, a través de un vídeo publicado en las redes sociales de la asociación vecinal, ha explicado que cuando cerró el establecimiento a causa del estado de alarma se dio cuenta de que tenía «mucha comida en stock y quería donarla a colectivos y gente vulnerable del barrio».

El dueño se puso en contacto con Cruz Roja, trabajadores del centro de salud del barrio y Policía Local para «para ver cuál era la mejor forma de llevarlo a cabo».

Días después de la declaración del estado de alarma, el 17 de marzo, repartieron 84 raciones de comida a familias necesitadas, que acudían al local cada diez minutos.

Para la seguridad de todos en el reparto de comida por parte del restaurante sólo podía ir una persona por familia, manteniendo la distancia de seguridad, y los trabajadores iban vestidos con sus EPI.

Pide al Ayuntamiento que rectifique

Según explica el propietario del local, al término del reparto sobre las 16:30, llegó la Policía Local «con tono amenazante, diciéndole a una compañera voluntaria que se dejara de hacer de buena samaritana» y a él mismo que le iba a cerrar el negocio.

«No estábamos haciendo ninguna actividad ilegal, el BOE lo contemplaba, el policía dijo que le daba igual lo que ponía en el BOE y que si no teníamos permiso de Delegación del Gobierno no podíamos hacer tal cosa», incide.

Javier, propietario del restaurante, pide al Ayuntamiento de Valencia que «se dé cuenta de que ha sido un error», ya que lo único que han hecho «es ayudar a las personas que no tenían nada dentro del Cabanyal».

Una trabajadora social del Centro de Salud Serrería I también ha querido aparecer en el vídeo de la asociación y asegura que ese reparto se realizó de acuerdo a la ley y cumpliendo todas las medidas.

«Yo misma he derivado a muchas familias para que asistieran al reparto de comida desde Brúfol y Espai Veïnal antes y después de ese momento», comenta la trabajadora social.

Cuentan con el apoyo de los vecinos

Lorena, vecina del barrio y colaboradora en las asociaciones, también ha querido sumarse a la causa y denunciar que son “unas multas totalmente injustas”, ya que se sanciona «por ofrecer apoyo mutuo y solidaridad entre vecinos, por ofrecer comida a las personas más vulnerables».

Tras la publicación del vídeo en redes sociales los internautas han puesto en marcha una petición en Change.org para que se anule la multa ante la «injusticia» que supone para el restaurante.

El alcalde de Valencia, a través de sus redes sociales, se ha pronunciado ante este hecho y ha afirmado que «no tiene ningún sentido multar a quien reparte solidaridad».

«Parece que la sanción tuvo lugar en los primeros días de confinamiento, cuando las indicaciones de las autoridades sanitarias estaban definiéndose. Se revisarán los hechos y se actuará conforme a la ley y a la lógica humanitaria», ha sentenciado Ribó.