«Que fuerza hay que tener para hacer lo que has hecho Manolín»

Brillante pregón del Dios Momo de un emocionado carnavalero que va para figura grande de la fiesta

Con la cabeza en San Antonio y el corazón en el cielo, con una fuerza descomunal y una capacidad de superación a prueba de bomba, Manolín Santander emocionó a los aficionados en el cierre oficioso del Carnaval.

Fue un pregón brillante y con grandes dosis de emotividad. El niño terminó de hacerse grande y demostró que va para figura grande de la fiesta. Si no lo es ya. El legado y la continuidad del arte están más que garantizados.

Hubo de todo, pero ante todo ternura. Manolín Santander cantó, pregonó y se rodeó de sus grandes amigos, aquellos a los que su padre le presentó un día y que hoy también gozan de su amistad eterna.

Cierre de leyenda con la interpretación del credo y su madre Meli ayudándole a prender una llama que sigue muy presente en una familia donde, como a su padre con el pasodoble de La maldición de la lapa negra, el Carnaval les da un poco de vida y en ellos resucita.

El propio alcalde, José María González, Kichi, se refería al pregón con un texto muy emocionante: «He necesitado que pasaran unas horas para digerir tanta emoción. He necesitado que aflojara una mijita el nudo de la garganta. Qué fuerza hay que tener, Manolín, qué fuerza y qué nobleza se necesitan para que después de tantos meses oscuros, difíciles y duros, salieras ayer a pecho descubierto y soltaras esa maravilla de pregón. Un pregón sincero, gaditano, viñero y verdadero.

Dice tu madre Meli, que ayer te acompañaba emocionada, que tú tienes una estrella que te ilumina. Yo diría que dos, Manolo, dos estrellas y un corazón que no te cabe en el pecho.

Porque hay que tener fuerza, Manolo, para hablar con tu padre allí en lo alto de San Antonio sin que se te quiebre la voz. Hay que tener fuerza, porque de otra manera te juro que no se entiende.

Ayer nos emocionaste. Emocionaste a los tuyos, a una ciudad entera y hasta al mismísimo Dios Momo que seguro que se moría de envidia al verte mientras ardía. ¿Y saben qué es lo más bonito? Que hiciste estandarte de tus raíces. Que llenaste el tablao de lo que has sido y eres. Que lo hiciste junto a tu hermana, tus amigos, el Libi, tu Batallón Rebaná y la Eterna Banda del Capitán Veneno. Dejando claro, una vez más, de dónde vienes y quién eres. Dejando claro que en tu casa siempre se respiró nuestra cultura, nuestra forma de expresarnos, nuestro Carnaval y seña de identidad. No hay mejor legado que ese.

Qué fuerza hay que tener, Manolo. Porque para nosotros, para quienes creemos en esa vida eterna de los Carnavales, nos resultaba imposible anoche no mirar al cielo con los ojos llenos de emoción. Gracias, Manolín. Gracias, vecino».

Puedes leer el texto del pregón íntegro en este enlace