Las joyas de la provincia de Sevilla: qué visitar a partir de la fase dos

La provincia hispalense guarda en sus pequeñas y estrechas calles, multitud de costumbres, fiestas y tradiciones que uno debe conocer

Como si se tratase de un sorteo de la tómbola de un pueblo, seis de las ochos provincia andaluzas pasaron el corte marcado por el Gobierno y las autoridades sanitarias. Sevilla es una de las agraciadas. Le ha tocado el bote.

A partir de este lunes 25 de mayo, los sevillanos pasarán a la fase dos de la desescalada con todo lo que ello conlleva. Un nuevo paso hacia esa ansiada ‘normalidad’.

Una de las novedades más importantes que incluye esta fase es la de poder desplazarse por toda la provincia con total libertad. Por ahora solo se podrán hacer viajes por la misma provincia, aunque desde el gobierno andaluz insisten en ampliar ese perímetro a todas aquellas provincias que se encuentren en la misma fase.

Mientras tanto, los sevillanos tendrán que tirar de ingenio para refrescarse en una época en la que el cuerpo pide más una cerveza frente al mar que un ‘manguerazo’ en una azotea de turno.

Lo que muchos sevillanos no saben es que esta posibilidad, la de desplazarse libremente, abre un mundo de posibilidades. Sevilla, aunque no lo parezca, es mucho más que su capital. La provincia hispalense guarda en sus estrechas calles y casas encaladas, multitud de costumbres, fiestas y tradiciones que uno debe conocer.

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Una provincia llena de tesoros inimaginables. Municipios puros y alejados de la incesante vida de la urbe. Una oportunidad de conocer lo nuestro.

Siempre estamos deseosos de conocer mundo, de conocer otros países y capitales del mundo, pero muchos no saben realmente el tesoro que tienen a solo unos kilómetros de distancia.

Por ello, hemos elaborado para aquellos viajeros intrépidos una lista de los municipios más interesantes de la provincia de Sevilla.

Auténticas joyas materiales con las que podrás conocer la historia, tradición y los ritos que han se han vertebrado a través de la capital andaluza. Si quieres quitarte ese ‘monazo’ de conocer mundo esta es tu oportunidad. Descubre con nosotros algunas de las joyas que esconde la provincia de Sevilla.

Osuna

Una ciudad de cine y tapas. Osuna es sin duda alguna una de las grandes joyas de la campiña sevillana. Por sus tierras pasaron desde nobles aristócratas hasta la madre de dragones. Gracias a la presencia de la Khalessi, Osuna se ha dado a conocer en todo el mundo. La plaza de toros tuvo el privilegio de albergar varias escenas de la ya mítica serie de Juego de Tronos. Un lugar de peregrinación para todo aquel que sea amante de esta serie.

Pero Osuna es mucho más que todo eso. Su patrimonio y cultura siempre lo han situado en la agenda de multitud  de viajeros. Enclavada entre la Sierra Sur y la campiña sevillana, goza del encanto del ambiente rural pero también se beneficia de una historia y un legado que la convirtieron en toda una referencia en la provincia.

Si parpadeas, te la pierdes. Osuna es una ciudad que debes estar muy atento porque en cada calle, en cada esquina, en cada recoveco, encontrarás un nuevo pedacito de historia. Casas palacios, la Colegiata, la Universidad o la ‘Petra de Andalucía’ son algunos ejemplos del patrimonio que guarda esta ciudad.

Pero no solo posee un patrimonio artístico monumental. Entre paseo y paseo podrás disfrutar de una gastronomía tradicional pero que ha sabido evolucionar con el paso del tiempo. La ardoria, las repapalillas de bacalao o el guiso de tagarninas, son algunos de esos platos que los amantes del ‘cuchareo’ no se pueden perder.

Utrera

Palmas y olé. Si tenemos que hablar de la cuna del flamenco por excelencia  tenemos que hablar de Utrera. Esta localidad sevillana es la que más cerca se encuentra de la capital, a tan solo 30 kilómetros de distancia. El desplazamiento hacia esta localidad es muy cómodo. Además, la experiencia es muy enriquecedora.

Y es que utrera es un lugar para dejarse llevar por los sentimientos. Perderse por sus calles, investigar y sentir el latido de esta ciudad a las orillas del Guadalquivir es una de las mejores decisiones posibles. Su centro histórico es una delicia.

La Plaza del Altozano es uno de los lugares más recomendables para darse un paseo y disfrutar de los típicos mostachones de Utrera en algunas de las confiterías más antiguas de la provincia. Aunque uno no se puede marchar sin probar la cola de toro, especialidad en una ciudad catalogada como la tierra por excelencia del toro bravo.

Marchena

Para los sevillanos más sibaritas, la visita a Marchena debe ser obligatoria. La ciudad sevillana no ha perdido ni un ápice su encanto con el paso del tiempo. Más bien al contrario. Marchena ha sabido reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos pero siempre manteniendo su esencia.

Además de sus restos arqueológicos, repartidos por todo el término municipal, Marchena cuenta con un Patrimonio histórico y artístico muy relevante. Desde el recinto del Palacio Ducal, pasando por la muralla de época almohade hasta llegar a la Parroquia de San Juan Bautista (siglo XV), Marchena cuenta con multitud de secretos aun por descubrir.

Una ciudad para vivir desde el primer minuto que uno la pisa. Para el amante del flamenco, de las saetas o de la gastronomía, Marchena es un lugar indispensable. La gastronomía marchenera destaca por seguir la dieta mediterránea, pero si por algo destaca son por sus molletes para desayunar o sus exquisitos dulces de conventos como los de San Andrés y Santa María. Delicias por las que uno debe saltarse la dieta aunque sea por un día. No se arrepentirá de hacerlo. Un dulce no amarga a nadie.

Cazalla de la sierra

Al norte. En Sierra Morena. Lejos de la capital. Lejos del mundanal ruido y el aire contaminado. Cazalla no se encuentra precisamente a tiro de piedra, pero sin duda, es un lugar magnifico para desconcertar de esta dura situación y volver a sentir como antes de la cuarentena.

Debido a su altitud, Cazalla de la Sierra es una las poblaciones de la provincia de Sevilla que mejor sobre lleva las altas temperaturas. La naturaleza es su principal aliada. Para los más aventureros e inquietos, Cazalla es un lugar ideal. No solo lo decimos por sus innumerables caminos por donde podrás hacer senderismo y disfrutar de su paisaje natural, sino por la historia y tradición que esconden sus calles.

El convento de San Agustín, la plaza mayor o la Cartuja de Cazalla son algunos de los monumentos más interesantes de visitar, pero si te gusta el aguardiente, este es tu sitio. La destilería de Miura se encuentra allí y la visita a sus instalaciones debes de marcarla en rojo. Al igual que una copita de licor.

 Carmona

La provincia de Sevilla está compuesta por más de 100 pueblos y pequeñas ciudades. En concreto, alberga 106 pueblos, aunque es una realidad que la capital lo absorbe todo o casi todo. Si bien, a sus faldas se encuentran auténticos tesoros culturales.

 Uno de ellos de un valor incalculable: Carmona. Estaríamos mintiendo si dijésemos que Carmona, ciudad romana por excelencia, es uno de los pueblos más bonitos e interesantes de toda la provincia.

A menos de una hora de la capital hispalense, se encuentra esta maravilla arquitectónica que ha sabido preservar un legado monumental incalculable. Numerosas civilizaciones han dejado su huella en este territorio.

Tan solo con un vistazo ligero se puede apreciar los numerosos complejos monumentales como las dos puertas principales del recinto amurallado de época romana; La Puerta de Sevilla y la de Córdoba; la necrópolis descubierta en el siglo XIX, el alcázar del rey Don Pedro o La Giraldilla, la ‘prima pequeña’ de la Giralda de Sevilla.

Pero la cosa no queda ahí. Carmona es mucho más que sus monumentos. Sus calles son el marco perfecto donde se esculpió la idiosincrasia de su gente. Calles adoquinadas y casas encaladas. Todo un homenaje a la cultura andaluza.

San Nicolás del Puerto

 “Lo único que le falta a Sevilla para ser perfecta es tener playa”. Este comentario es muy repetido entre los corrillos de sevillanos que ahogan en cerveza las calores veraniegas de la capital.

Sin embargo, estos sevillanos se equivocan. Sevilla tiene playa, y vaya playa. Y no, no es Matalascañas. Solo hace falta levantar la cabeza un poco y la encontrarás.

A 100 kilómetros de la capital, se encuentra San Nicolás del Puerto. Esa pequeña localidad sevillana tiene el enorme privilegio de poder decir que es la playa de Sevilla. Este pueblo de tan solo 600 habitantes cuenta con una playa artificial para los meses de más calor, gracias al cauce del río Galindón.

Enclavado en la Sierra Norte de Sevilla, es ideal para los amantes de la naturaleza. Podrás visitar las maravillosas Cascadas del Huéznar, saltos naturales declarados monumentos de la naturaleza; hacer escalada en el Cerro del Hierro o ‘perderte’ por sus rutas naturales haciendo senderismo.

Un lugar maravilloso para desconectar de toda la tensión acumulada durante estos meses de confinamiento. Además, en San Nicolás se come de categoría.

Constantina

A poco más de una hora, puede encontrar un destino ideal sin salir de la provincia de Sevilla. Junto a San Nicolás del Puerto se encuentra Constantina, un lugar ideal para desconectar y vivir al cien por cien.

Pensar en Constantina es pensar en calma, tranquilidad y naturaleza. Aunque no supera los siete mil habitantes, la singularidad y belleza de sus calles la hacen un rincón ideal para actividades deportivas como el senderismo con importantes senderos como el de ‘Los Castañares’ o el del ‘Molino del Corcho’.

Pero Constantina no es solo célebre por sus parajes naturales, sino también su sublime arquitectura, la cual es considera como conjunto de Interés Histórico-Artístico. El casco antiguo de Constantina es una verdadera obra de arte, así como la Plaza de España o las Casas Palacio.

Un lugar sublime también para los amantes de los guisos de toda la vida. Predominan por encima de todo la carne de caza, las chacinas y los embutidos, todo ello acompañado con productos de la huerta como los espárragos, las collejas, tagarninas o los hinojos.

Algamitas-El Peñón

El balcón de Sevilla. Este lugar tiene el privilegio de poder decir que es el lugar más alto de toda la provincia de Sevilla. En ella se encuentran los picos más elevados: el pico del Terril (1.129 metros) y el pico de Algámitas (1.121 metros). En estos balcones naturales se pueden ver las provincias de Sevilla, Cádiz y Málaga debido a su situación estratégica en la sierra sur.

Un lugar perfecto para los amantes de la naturaleza y del deporte donde podrás hacer tracking y escalada. Además su gastronomía es espectacular, donde destacan por encima de todos los productos naturales y de la huerta como los espárragos, los huevos de corral o el aceite de oliva. Un lugar maravilloso para evadirte del mundo y dar rienda suelta a la imaginación.