Grande-Marlaska y Juan Carlos Campo dejan sus escaños de diputados

Han sido sustituidos por Gemma Araujo y José Ramón Ortega

Los ministros Fernando Grande-Marlaska Juan Carlos Campo han dejado de ser ser diputados desde  que el pasado viernes formalizaran la renuncia a sus escaños en el Congreso de Diputados siguiendo las directrices marcadas por la cúpula del PSOE. En sustitución de ambos han tomado posesión de sus escaños Gemma Araujo y José Ramón Ortega.

El PSOE decidió que sólo debían conservar el escaño, además del presidente Pedro Sánchez, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo; la titular de Hacienda y portavoz, María Jesús Montero, y el ministro de Transportes, José Luis Ábalos. Y en el caso de Unidas Podemos, en cambio, el criterio es que todos, hasta los secretarios de Estado, compaginen el Gobierno y el Congreso.

Al resto de titulares de la cuota socialista se les ha instó a hacer efectiva su renuncia al acta de diputado cuanto antes para que puedan ser sustituidos en las votaciones previstas en la sesión
plenaria de la semana próxima en el Congreso de los Diputados.

Los ocho miembros del Ejecutivo que han dejado el escaño son la vicepresidenta de Transición Energética, Teresa Ribera, así como los ministros Juan Carlos Campo (Justicia), Margarita Robles (Defensa), Fernando Grande-Marlaska (Interior), Isabel Celaá (Educación), Luis Planas (Agricultura), Reyes Maroto (Industria) y Pedro Duque (Ciencia).

Con esta decisión el PSOE se quiere asegurar que la práctica totalidad de sus diputados tengan disponibilidad absoluta para estar presente en las votaciones, y ninguna quede en riesgo por la agenda propia de los ministros.

Sin embargo, entre los afectados se han oído algunas quejas por tener que dejar el escaño mientras continúan en el Congreso otros compañeros de gabinete. La decisión tiene efectos económicos, y es que estos ocho ministros pierden también la indemnización que paga el Congreso para cubrir los gastos de la actividad parlamentaria en la capital (unos 930 euros al mes para los diputados de Madrid y casi 2.000 para los restantes). A diferencia de la asignación constitucional (sueldo base de diputado), esta indemnización sí es compatible con el sueldo de ministro.

Entre los afectados no figura la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, porque ella no quiso ir en las listas al PSOE el pasado 10 de noviembre. Ni tampoco los titulares de Exteriores, Arancha González Laya, ni Seguridad Social, José Luis Escrivá, por tratarse de fichajes posteriores. Los titulares de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes; Sanidad, Salvador Illa, y Política Territorial, Carolina Darias, pese a ser socialistas no concurrieron como candidatos en las generales.

También han renunciado al escaño, como suele ser habitual, la mayoría de los secretarios de Estado socialistas que son diputados, así como los delegados del gobierno recientemente nombrados, aunque en este último caso existe incompatibilidad.

Y, en cambio, a diferencia de los ministros de la cuota PSOE, los representantes de Podemos en el Gobierno de coalición van a conservar su acta de diputados, tanto el vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias, y los ministros de Igualdad, Irene Montero; de Trabajo, Yolanda Díaz; y de Consumo, Alberto Garzón; como las secretarias de Estado de Agenda 2030, Ione Belarra; y de Igualdad, Noelia Vera.

No obstante, todos ellos han abandonado las responsabilidades que ejercían dentro del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos-En Comú-Galicia en Comú, aunque han sido adscritos como vocales en sus correspondientes comisiones parlamentarias.