Cáritas llama a «poner cara» a las personas sin hogar

Un millón y medio de personas se encuentra en situación de exclusión social en Andalucía

La mirada fija de Sara, una mujer sin hogar de 41 años, es la que se asoma, junto al lema ‘Ponle cara’, a los carteles diseñados para la Jornada de Personas Sin Hogar que se celebra el 27 de octubre con el objetivo de impulsar en toda la ciudadanía la toma de conciencia sobre la realidad de exclusión social extrema de estas personas. Una situación que, lejos de remitir, se ha agravado en los últimos años y que tiene sus raíces en un modelo socioeconómico generador de descarte y expulsiones que tiene su mayor impacto en las personas sin hogar.

Al elegir como imagen de la campaña de este año un rostro femenino se quiere destacar cómo el problema del sinhogarismo afecta doblemente a las mujeres, quienes junto a una menor visibilidad en la calle, son mucho más vulnerables a sufrir agresiones y situaciones de violencia.

El Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Andalucía, que presentó Cáritas Andalucía el pasado 1 de octubre, concluía que un millón y medio de personas (1 de cada 5) se encuentra en situación de exclusión social en nuestra comunidad autónoma.

Es lo que denominamos la sociedad estancada. Dentro  de  este  grupo,  760.000  personas,  el  9,2%,  acumulan  tantos  problemas  en  la  vida  diaria  que  les  impiden tener un proyecto vital mínimamente estructurado, están situación de exclusión social severa. Son el grupo sobre el que se ceba la desigualdad y la precariedad en sus diferentes formas.  Y en el extremo de esta exclusión, se encuentra lo que podríamos llamar la sociedad expulsada, una situación en la que se encuentra el 3,8% de la población, más de 300.000 personas que han sido olvidadas por la sociedad y que acumulan tal cantidad de problemas y dificultades que han sido descartadas.

Las personas sin hogar son un claro ejemplo de esta sociedad expulsada. Con este mapa general que el Informe FOESSA nos muestra de la actualidad social, presentamos la campaña por las Personas Sin Hogar, que este año nos hace decir ¡BASTA! y ponerle cara a una situación que afecta a  personas  que  tienen  rostro,  nombre  y  apellidos,  y  el  deseo  de  alcanzar  una  vida  mejor,  como  la  que  nos  gustaría vivir a todos. Necesitamos mirar esta realidad de frente y visibilizarlo, quitar la capa de invisibilidad que la sociedad les pone. El rostro del sinhogarismo y la acción de Cáritas.

El rostro del sinhogarismo y la acción de Cáritas

Cáritas atendió en Andalucía a más de 7000 personas sin hogar a través de sus recursos. Si bien existen varios perfiles, el acompañamiento que la institución realizó durante el pasado año ha permitido esbozar una imagen aproximada de la persona que habitualmente se encuentra en situación de sin hogar que nos muestra a un hombre español soltero o viudo, de entre 36 y 60 años, con estudios primarios y que lleva más de dos años viviendo en la calle y en el 20% de los casos, más de 5 años.

Desde Cáritas en Andalucía se trabaja por la atención integral de la persona intentando adaptar sus servicios y procesos a la situación en la que se encuentre. Así, las Personas sin Hogar acceden desde la entidad a diferentes tipos de ayuda como acciones de asistencia y prevención, o procesos de acompañamiento que tienen como fin último la recuperación de la inclusión plena en la sociedad.

De esta forma, Cáritas Andalucía pone al servicio de este colectivo un total de 35 recursos:9 proyectos de atención en calle, 2 proyectos de atención en asentamientos, 2 albergues, 7 centros de día, 8 centros residenciales, 6 pisos tutelados y 1 dispositivo de emergencia (Ola de frío). Prestaron su servicio más de 900 voluntarios y voluntarias y 144 personas contratadas, destinados en exclusividad a la atención y acompañamiento de personas en situación de sinhogar.

En  cuanto  a  la  inversión  económica,  durante  el  pasado  año  Cáritas  invirtió  en  la  comunidad  4,6  millones  de euros para el mantenimiento de la red de centros, servicios y recursos de atención a las situaciones de sinhogarismo. De estos recursos, un 35% procede de fondos propios de las distintas Cáritas y un 65% de fondos públicos.