Algo estaba sucediendo. Nada bueno. La violencia se mascaba a lo lejos. Se oían gritos. Unos gritos de auténtica desesperación. La tragedia se mascaba. Forcejeo. Todo en apenas unos segundos. Un árbitro y su novia fueron brutalmente asesinados. En un visto y no visto. En un flash. Había ruido de mucha tensión. Al salir de los apartamentos para ver qué ocurría, los vecinos, desconcertados, encontraron una escena dantesca. No daban crédito a cuanto se desplegaban ante sus ojos. La violencia se tornó en fatalidad

Un reguero de sangre, de muerte e incógnitas. La sangre manchaba todas las escaleras del edificio, sito en Lecce (Italia). Sangre que anunciaba lo peor. Sangre sobre las escaleras y, a lo lejos, se apreciaba la figura de un hombre huyendo a toda prisa. Empuñaba un cuchillo. Tenía el rostro tapado con un pasamontañas. Un hombre que huía, un hombre que desaparecía, un hombre que ya podía catalogarse de asesino. No había duda…

La investigación sigue abierta

El asesino, sí, acababa de apuñalar brutalmente Daniele De Santis, un árbitro -un joven y prometedor árbitro-  de 33 años, y a Eleonora Manta, de 30, un modelo que iba para estrella. Ambos guapos. Una atractiva pareja, que podía despertar celos o envidias en terceros. Él estaba fuera del apartamento. Parece que hubiera forcejeado con el asesino. Ella, no. Ella, caída -recostada, estirada- en el suelo sobre un charco de sangre. Una imagen conmovedora. ¡Quién se hubiese imaginado este suceso!

A sabiendas que las primeras horas eran claves, de que las pruebas han de conseguirse enseguida, los carabinieri estuvieron toda la noche trabajando a destajo tras la pista del hombre, sin éxito. No podían demorarse más. Ahora se centran principalmente en analizar todas las imágenes de las cámaras de videovigilancia de la zona, por ver si aportan alguna pista más sobre el asesinato del árbitro y su novia. Cualquier pista, por mínima que sea, puede ser decisiva. Toda aportación puede ser clave. No se trata, y lo saben, de un crimen perfecto. Y la pista definitiva debe llegar de un momento a otro. Por este motivo la investigación no cesa. Y por esta razón también se pide la colaboración de todos.

La importancia de descifrar el motivo del asesinato

El otro aspecto clave de la investigación estriba en descifrar el motivo del doble homicidio del árbitro y su novia. Las hipótesis enseguida se dispararon. Entre unos y otros. Aunque ninguna basada, por el momento, en pruebas demostrables. Ahora bien, a ciencia cierta sólo se sabe que algunos vecinos han asegurado que la modelo y novia del árbitro gritó varias veces «¡Andrea, no!», por lo que conocía al asesino (Andrea en italiana es nombre de varón). Andrea es una pista frontal. Una pista capital.

No cabe duda, de otra parte, que el acto fue premeditado, pues el asesino del colegiado y su pareja actuó con el rostro tapado, usó guantes y además llevaba  consigo un cuchillo que los investigadores todavía buscan. ¿Era un enviado? ¿Era el único urdidor del maquiavélico plan? ¿Quién era en realidad el asesino encapuchado? ¿Tendría la edad de las personas asesinadas? ¿Se conocerían entre ellos en realidad?

Más datos: pese a arbitrar en lo que sería la segunda B española, Daniele De Santis era muy conocido y reconocido en el mundo arbitral, ya que se lo consideraba una gran promesa, con todo lo necesario para llegar a ser internacional. Una promesa con visos de llegar muy alto.

«No hay palabras para expresar el dolor de la Pro Liga, sus oficiales, clubes y jugadores. La violencia destruye; se ha llevado a dos jóvenes con esperanzas y sueños. Es el enemigo número uno al que oponerse en todas sus formas», comentó, conmocionado, compungido, entristecido, Francesco Ghirelli, exdirector de la Pro Liga italiana.