‘Sexo, mentiras y cintas de vídeo’ ha de considerarse la primera película independiente que, en derechura, habló del sexo desde el prisma de la desinhibición. Tanto que hasta se llevó la Palma de Oro de Cannes en 1989. Amén el Premio de la Crítica Internacional. Fue un espaldarazo directo para Steven Soderbergh, que entonces contaba con veintiséis años de edad: es decir: uno de los directores más pujantes y prometedores del momento. El título de la película parece hecho a la medida de la nueva temporada de ‘La isla de las tentaciones 2’. El patinazo de las emociones es permisible. Pero el desbarre de los sentimientos en el minuto 1 del programa, no es de recibo. Un 10 para el equipo de casting. Pues han seleccionado a paradigmas de celosos/celosas empedernidos/as. Sobre la plantilla de parejas no del todo consolidadas, por no decir punto menos que inestables.

Celos enfermizos. Obsesivos. Amenazadores. Amenazantes. De corte y pega; toma y daca; aquí te pillo, aquí te mato; de pan mojar. Presionadores. Tentadores. Derrumbadores. Temblorosos. Desangelados. Separadores. Celos que provocan el sufrimiento…

Sexo, mentiras y cintas de vídeo en ‘La isla de las tentaciones 2’

El sufrimiento a veces fundamentado. O no, según se mire. Regresa, sí, por la puerta grande, ‘La isla de las tentaciones 2’. Y lo hizo este pasado miércoles 23 arrollando, que es gerundio. La inestabilidad emocional está a la orden del día: esto es: apenas unos segundos después de la propia presentación de las parejas. Algunas con la débil consistencia de un castillo de naipes en tarde de ventoleras.

Presentación de las parejas de ‘La Isla de las Tentaciones 2’

Marta Peñate, ex de Gran Hermano 16, se muestra guasona con todas, como un surtidor de bromas que cultiva el desprecio por norma. Pero, cuando le toca a ella, salta con una especie de desquiciamiento en lloreras o en llantinas la mar de histriónicas. Pasa de la chufla a la histeria en un santiamén. No se contiene. “Llevo 11 años con mi pareja, así que o salimos de la rutina o acabamos siendo portada de ‘El Caso’, o casi”.

El espectador pronto se percata de que el hito huracanado de “¡Estefanía!” de la pasada edición será pronto superado con creces. A los cinco minutos del comienzo de esta segunda edición quedó constatado un aviso a navegantes: los concursantes de ‘La isla de las tentaciones 1” eran una panda de indolentes adormilados frente a estos vivos chicos/chicas con la atracción carnal a flor de piel.

Y no exageramos cuando decimos aquello de ‘carnal’ porque una de las depravaciones más palpitantes del programa es el alto voltaje erótico latente en la dermis de cada secuencia. Las solteras y solteros están esculpidos físicamente con el perfecto canon grecolatino. Se ha inclinado la selección por el acicate de la belleza física. Prima la musculación a la personalidad.

Sandra Barneda cae de pie. Es una presentadora que calza mejor con el formato que la propia Mónica Naranjo. Enseguida pone los puntos sobre las íes. “Vais a aprovechar para conoceros mejor. Vais a descubrir si la persona con la que estáis es la correcta o no. Habéis venido todos buscando respuestas. Habéis decidido someter a vuestra pareja a una prueba de fuego”.

Discusiones y lloros desde el inicio del programa

El inicio fue fortísimo. Con parejas ya enfrascadas en discusiones acaloradas. También con lloros de noches en blanco. Y fidelidades que se fragilizan a las primeras de cambio. Dos terrenos de juego a la palestra: Villa Playa y Villa Montaña. Las retinas de cada cual se mantienen en sus actuales parejas o en el objetivo ya fichado de un soltero/a.

Marta Peñate se burla del perfil de las solteras y coquetea, sin disimulo, un tanto frescales, con los mozos al alcance de su mano. Su conducta, por chulesca, es insoportable. Se impone a base de gritos. Un timbre molesto para los oídos. Su novio, Lesster Duque, parece marmóreo de paciencias y aguante. Alguien piensa que ha visto en la isla la oportunidad de oro para deshacerse de Marta.

«No me estoy queriendo mucho, y si yo no me quiero mucho es complicado que le llegue a quererle bien», le confesó Marta Peñate a Sandra Barneda. Tuvo un explosivo conflicto con la soltera Elisa ya desde el mismo instante de las presentaciones. Tan sólo verla, Marta espetó: “Mira, la chihahua”. La soltera, contra todo pronóstico, no se amedrentó lo más mínimo y fue a por ella”. Esto creo un conflicto de ruptura entre Marta y Lesster.

La guapa Melyssa y el controvertido Tom protagonizan otro de los choques frontales. Por culpa de él. Quien miente más que habla. No se esperaba que entre las solteras hubiese un motivo de reciente infidelidad. Saltan las chispas, los berrinches y los reproches. Y salta la noche en blanco para ella, para Melyssa, y la noche de divertimento para el otro, para Tom. «Es que yo no soy de aquí y me gusta conocer gente», dijo. Faltó rematar… “sobre todo si son mujeres”.

Mayka, ¿revelación del programa?

El resto de parejas se mostraron más planas. Inma Campano y Ángel de los Santos, sosería por ahora. Melodie Peñaver y Cristian, tres cuartos de lo propio. Más interesantes Mayka Peñalver y Pablo Moya: ella llega insegura y celosa y en cambio atrae sobremanera -por cuerpo y ojazos- a la mayoría de los solteros. Mayka puede dar el campanazo. ¿Puede ser la gran revelación de ‘La isla de las tentaciones 2’?