Este 24 de septiembre es día grande en Jerez de la Frontera. La ciudad celebra el día de su patrona, Nuestra Señora de la Merced Coronada. Hablamos de Madre de todos los jerezanos. Morena de la Merced que tantísima devoción concita. Se trata de una jornada festiva que aglutina a muchísimo público en la Basílica de la Merced.

Este año ya se anunció que no habría procesión. Las circunstancias mandan. Todos imaginaban un día 24 un tanto desolado en el transcurso de una pandemia que tantísimo está azotando a festividades como la que nos ocupa. Jerez sin la procesión de la Virgen de la Merced es un Jerez extraño, atípico, ajeno a sus tradiciones más genuinas.

Pero la Virgen, no obstante, ha contado con su Novena en unos cultos muy concurridos de principio a fin. Y durante las horas de su festividad igualmente se han programado una serie de actos sucesivos para que todo el pueblo fiel pueda acudir, prácticamente a cualquier hora, a sus plantas.

Por la mañana la alcaldesa, Mamen Sánchez, tendrá a su cargo la proclamación del Voto de la Ciudad. En su voz estará representada la intención de todos los jerezanos. No faltarán alusiones en esta ocasión a la inquietante presencia del coronavirus en la sociedad. Posteriormente monseñor José Mazuelos Pérez presidirá la Pontifical. Una Pontifical con sabor a despedida del actual administrador apostólico de la Diócesis Asidonia-Jerez.

La tarde será diferente. Una tarde distinta a como siempre la hemos conocido. La Virgen podrá ser venerada desde las siete de la tarde. Podrá ser venerada la Imagen a partir de entonces. La comunidad mercedaria colocará a la Virgen en  el centro de la Basílica. Y comenzarán varias horas de ofrenda floral. A Ella acudirán, con sus ramos, todas y cada una de las Hermandades de Jerez.

Ya caída la noche, sobre las diez aproximadamente, el hermano mayor de la Hermandad del Desconsuelo, Francisco Zurita Martín, ofrecerá una plegaria a la Señora. Una plegaria literaria. Como así cada año un jerezano diferente dirige a la Morena de la Merced.

Existen varias teorías diferentes sobre el origen del porqué es morena la Virgen de la Merced. Las versiones giran en torno a la sobrepintura según la moda del momento o al tipo de madera, en otros casos, o bien a la conocida leyenda del horno. Uno de los máximos expertos en España del origen de las vírgenes negras es Antonio Madroñero de la Cal. No en balde en el año 2017 publicó su exitoso libro ‘Las Vírgenes Negras. Enigmas, imágenes sagradas y devoción popular (Eolas Ediciones).

“Las Vírgenes negras nacen en España”

Afirma: “Las vírgenes negras nacen en España. Se hacen con la escoria del hierro, que se trabajaba de una forma parecida a como hoy se trabaja el vidrio moldeado. Una pasta que se echa en un molde vacío y entonces sale una figurilla que nunca puede ser muy grande. La primera hornada de las vírgenes negras se colocan en una hornacina pequeña en donde se reúnen unos poquitos devotos. De éstas, el ejemplar más bonito que tenemos y mejor conservado es la patrona de Cota Rica, Nuestra Señora de los Ángeles. Ésa es su primera veneración”.

Debe tenerse en cuenta además que las costumbres -así como la sociedad- va cambiando con el tiempo. Y ello se traslada también al propio ámbito de la imaginería de la Iglesia. Crecen las devociones y crecen los lugares de oración. Y las Vírgenes van de la mano de estos cambios. Y cambia, igualmente, el material. Las imágenes comienzan a ser de madera. Pero de color negro.

Madroñero subraya que “se puede pensar que era una burrada poner a una virgen de piel negra, teniendo en cuenta que la Virgen María era judía, de raza blanca. La explicación viene del uso de resina tostada para proteger la madera. Se utilizaba mucho para calafatear los barcos. No hay más que ir a Venecia y ver que ver que todas las barcas van de negro, como en la Edad Media. Pintar una cosa de negro era hacerla duradera, así que pintaban a la Virgen de negro porque no era una piececilla para un año, sino que era algo que se quería que durase más”.

Y añade: “Un ejemplo claro es el de la patrona de Jerez, Nuestra Señora de la Merced, que se ve que la pintura negra que le ha echado por encima o el barniz o lo que sea se cae a pedazos. Debajo era una virgen rubia pero llegado el momento la cambian. Ésa es la epidemia que hay en las vírgenes, que la cambian de formato a gusto de la época. Si es bueno o malo ya se podría discutir”.

Sin embargo otras versiones también mantienen su pujanza. Por ejemplo la que sitúa la fundación del Convento de la Merced, en Jerez, donde antes había existido una fábrica de tejas, del que aún ser conservan además el horno donde se cocían ladrillos y tejas. Al procurar derruirlas, con el fin de hacer los cimientos del convento, se cuenta que dieron con una oquedad con un pequeño nicho donde se encontraba la Virgen ennegrecida, totalmente negra, por el humo de la fábrica de tejas.