El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, hizo un llamamiento a los cristianos para «salir al encuentro» de los inmigrantes y ayudarles en lo posible. Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado con el lema de ‘Como Jesucristo, obligados a huir‘.

Además, pidió a las parroquias de la Diócesis que hagan «alguna acción concreta» de «atención» a los inmigrantes, pues «saldremos ganando todos».

En este sentido y en su carta semanal, Demetrio Fernández señala que la inmigración es un fenómeno «muy complejo a escala mundial». Asimismo,  «se concreta a escala local en cada uno de nuestros pueblos y ciudades. Por tanto, en cada una de nuestras comunidades cristianas».

Carta semanal dedicada a los inmigrantes

Los inmigrantes, según ha explicado el obispo, son «personas que se cruzan en nuestra vida, obligadas a migrar por razones de trabajo, buscando un futuro mejor para sus hijos, o víctimas de la trata de personas, que son esclavizadas para el trabajo esclavo, para la servidumbre sexual, o migrantes que giran por el mar como marionetas de las mafias y objetos de mercadeo, hasta encontrar un puerto seguro donde empezar de nuevo».

«La inmensa mayoría hubiera preferido permanecer donde estaba, pero han sido obligados a huir, como Jesucristo, buscando su seguridad, otra vida posible, que a veces se convierte en peor que la anterior».

Por eso, según concluye Demetrio Fernández en su carta, la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado «es una llamada a nuestra conciencia, para salir al encuentro de todas estas personas, en la medida de nuestras posibilidades».

Por otra lado, añade que «en esta acción social resuenan las palabras de Jesucristo: ‘Lo que hicisteis con cada uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis» (Mt 25,40)’. Os invito en cada parroquia a tener alguna acción concreta en este campo de atención a los migrantes y refugiados. Saldremos ganando todos».

Fallecidos Covid-19

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, celebró el pasado 10 de junio una misa funeral por los fallecidos a causa del Covid-19. El acto tuvo lugar a las 20,00 horas en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba. Además, se realizó tras haber finalizado el periodo de luto oficial en homenaje a las víctimas mortales de la pandemia por coronavirus.

Según la Diócesis de Córdoba en su página web, fue  «una celebración abierta a todos los fieles que deseaban asistir, aunque conviene el aforo permitido era de 400 personas».

De hecho, «la celebración estuvo organizada de modo que, en todo momento, se respetara la normativa vigente en relación a la higiene y distancia social».