Una pareja de Sevilla se dedica a vender droga en presencia de sus hijos

Sus ingresos legales no correspondían con el nivel de vida, ya que él había cotizado 841 días en su vida y ella 613

La Guardia Civil ha detenido a dos vecinos del municipio sevillano de Los Palacios y Villafranca, un hombre de 45 años y su pareja de 38, como presuntos autores de sendos delitos contra la salud pública, además de, en el caso del varón, otros delitos de tenencia ilícita de armas y falsedad documental, ya que tenían presuntamente un punto de venta de droga por encargo y en su domicilio, donde además vivían con sus dos hijos menores, de siete y diez años.

En un comunicado, el instituto armado señala que desde finales de abril se sospecha que un vecino de una calle de esta localidad se podría dedicar a la venta de sustancias estupefacientes, tanto en la puerta de su domicilio, como repartiendo los encargos que le hacen por teléfono, y que realizaría con un ciclomotor de 125 centímetros cúbicos.

Por parte de componentes del Área de Investigación se realizan gestiones para averiguar identidad de esta persona y el domicilio desde donde realiza las supuestas ventas, algo que consigue. Tras ello, se realizan múltiples vigilancias sobre la vivienda del sospechoso y se comprueba que, «efectivamente, durante todo el día, realiza venta de estupefacientes tanto en la puerta de su bloque de viviendas, a individuos que se personan en la misma, como repartiendo con su motocicleta en puntos concretados previamente por teléfono con los compradores».

Los investigadores de la Guardia Civil también observan las muchas medidas de precaución que toma el individuo para realizar las presuntas transacciones, «estando continuamente en actitud vigilante, intentando eludir sitios concurridos y realizando contramarchas cuando va a hacer entregas, para evitar ser seguido».

En este marco, se gestiona un estudio patrimonial de la familia investigada y se comprueba que sus ingresos «no corresponden con la vida laboral de ambos, constándole 841 días cotizados a él y 613 a ella, la mayoría al haber estado dados de alta como autónomos».

Al estar el domicilio situado en una vía principal de la localidad y vivir en él dos menores de edad, se planifica realizar el registro autorizado de la forma «menos lesiva posible para los menores, aguardando a que el sospechoso saliera del domicilio para llevar a cabo una de las entregas de droga que realizaba a diario», para en ese momento identificarlo e informarle que estaba autorizado por el Juzgado un registro domiciliario y que fuera él quien facilitara la llave del inmueble para entrar en el mismo «sin causar sobresalto a los menores».

De esta manera se intercepta cuando iba a realizar una entrega de papelinas de cocaína, que le son intervenidas en ese momento por los agentes. Así mismo, se le informa del registro que se le va a efectuar y hace entrega de la llave de su domicilio, accediendo de la manera «más discreta posible».

Una vez dentro se intervienen 36 gramos de cocaína, gran parte de ella dispuestas en papelinas de medio y un gramo, 83 gramos de hachís, también dispuestos en dosis, y un gramo de MDMA. En el interior del armario de la habitación principal, se intervienen 13.115 euros, dispuestos en billetes de 100, 50, 20, diez y cinco y en el mismo lugar, una escopeta de cañones paralelos del calibre 12, cargada con dos cartuchos y con el número de serie limado.

También se le intervienen nueve teléfonos móviles, una báscula de precisión en perfecto estado de funcionamiento, un ordenador y 21 cartuchos.

Finalmente, la Guardia Civil procede a la detención de los dos adultos como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas, imputándole a él además, un delito de tenencia ilícita de armas y de falsificación de documental. Una vez puestos a disposición judicial, se decreta el ingreso en prisión provisional de él y la puesta en libertad de ella.